Hoy hace un año que publiqué mi primera entrada en este blog. En este año he aprendido mucho, me he divertido mucho, he conocido a mucha gente genial que como yo, adora este mundillo, y me he dado cuenta de que el blog, tal y como estaba, se me quedaba corto.
Después de dos meses moviendo contenidos a marchas forzadas, hoy, mis tartas yo nos mudamos. Quiero presentarios mi nuevo blog. Un blog igual que el antiguo (casi) pero espero que más completo, más organizado y mejor en todos los aspectos que se pueda.
Desde ahora me encontraréis en http://kizkurtartas.blogspot.com/.
No publicaré nada más en este blog, pero mantendré el contenido íntegro, ya que aunque he pasado todas o casi todas las recetas al nuevo blog, de las tartas sólo he puesto las fotos, y algún breve comentario, con un enlace a la explicación correspondiente en éste blog.
Y aunque en otra dirección, ésto sigue siendo (y espero que por mucho tiempo) El blog de Kizkur: Tartas con ilusión.
http://kizkurtartas.blogspot.com/
Hace ya unos días (la verdad es que he andado bastante liada) recibí un mensaje de Maite, de http://lokicake.blogspot.com/, avisándome de que me pasara por su blog. Cuando entré me llevé la sorpresa de que me había concedido un premio. Y me quedé más sorprendida aún al leer el resto de los blogs premiados ¡vaya nivel! y mi blog entre ellos, ¡qué orgullo!

Muchísimas gracias, Maite. La verdad es que yo no soy muy partidaria de las cadenas. En general las aborrezco. Sé que lo siguiente sería elegir una lista de otros diez blogs, avisarles, y pedirles que hagan lo mismo. Mi problema es que entre los diez blogs que yo elegiría, tres cuartas partes o casi están entre los que han sido premiados con el mío. Así que si me lo permitis, me voy a saltar este trámite. Para mí hay una cosa que premia de verdad un blog, y es recibir periódicamente visitantes que dejen sus comentarios y aporten sus impresiones. Yo procuro pasarme de vez en cuando por los blogs que me gustan (que son muchos, la verdad). Por unos paso más asíduamente que por otros, pero en casi todos dejo algún comentario. Como alternativa a la lista de premiados que no voy a publicar, prometo próximamente un post con mis blogs favoritos. Seguramente serán muchos más que diez, pero todos se merecen por igual una mención, porque en todos se hace un trabajo estupendo. Y seguro que me dejaré alguno en el tintero, pero veréis que ninguno de ellos tiene desperdicio.
Próximamente, prometido. Eso sí, dadme un poco de tiempo porque estamos ya en plena vorágine navideña y me faltan horas todos los días.
Una de Halloween con retraso. "Dulce Carrie" ha sido un concurso de dulces decorados para Halloween (un poco de todo, galletas, cupcakes, tartas, gelatinas...) organizado por el foro http://cocinandoconelalma.foroactivo.com/. El tema tenía que estar basado en la película Carrie. Yo he participado con dos trabajos, y aunque no he resultado ganadora, la verdad es que me ha encantado la experiencia porque me lo he pasado francamente genial.
Éstas han sido mis galletas, las manos ensangrentadas de Carrie:


Son galletas de las que habitualmente hago para decorar con glasa, sólo que en este caso los churretes de "sangre" están hechos con chocolate blanco fundido teñido con colorante líquido y sirope de fresa. El palito está pegado por detrás con unos puntitos de caramelo, las envolví en bolsitas y las repartí entre algunos amigos, y todos coincidieron en que estaban muy buenas y habían quedado muy chulas.
El segundo trabajo lo hice más que nada por probar una técnica que había oído pero nunca había puesto en práctica, para decorar cupcakes con crema de mantequilla. Me pareció una forma genial de simular el fuego, que aparece por todo el final de la película.

Hice unas magdalenas y teñí de naranja un poco de crema de mantequilla. Luego con un pincel pinté unas rayas con colorante en gel rojo y amarillo en el interior de una manga desechable de plástico y la rellené con la crema. Con una boquilla de estrella hice los piquitos, y como por arte de magia el naranja sale veteado en rojo y amarillo.Bueno, en realidad eso mismo o muy parecido llevan años haciéndolo los fabricantes de pasta de dientes, ¿no? en el fondo la idea es más o menos la misma.
La verdad es que era algo muy sencillo, con los trabajos tan fantásticos que se presentaron, pero la idea era bastante original, así que también gustaron mucho, a pesar de su sencillez. En realidad, es que todos los trabajos presentados tenían algo especial, ha sido un concurso de lo más emocionante.
Bueno, de éste trabajo mi conclusión es que la crema de mantequilla no me entusiasma (tendré que probar otras recetas, tal vez con Buttercream de merengue suizo, o algo que no sepa TANTO a mantequilla), pero la técnica es muy fácil y queda muy bien.
En fin, enhorabuena a las ganadoras y gracias a los organizadores y a todas las participantes por el ambientillo que ha habido en el foro durante todo el concurso. Me lo he pasado genial.
27/09/2011.EDITO: Para todos los que descubrís este blog después de que llevo tiempo sin publicar en él, si queréis dejar algún comentario os agradecería que lo hiciérais en el nuevo blog: http://kizkurtartas.blogspot.com/. Sigo recibiendo comentarios en éste de vez en cuando, y es complicadísimo localizar en qué entrada y responder como me gustaría, por lo que voy a quitar la posibilidad de comentar aquí. Si te ha gustado algo de lo que has visto, me encantará recibirte en mi nuevo blog, espero tu visita.
Dos días después de su cumple y de la celabración familiar con la tarta de Toy Story, mi sobrino Oskitz tenía otra fiesta con sus amiguitos. Aprovechando que su cumpleaños y los de sus amigos Hugo y Marco son bastante seguidos, los celebraron los tres juntos. Mi hermana me pidió también que le hiciera la tarta, y como le gustó mucho la tarta de superheroes de su primo, Oskitz también quería una de superhéroes, con Batman, Spiderman negro y Hulk.

El bizcocho era de dulce de leche, relleno con una capa finita de confitura de fresa, una rejilla de chocolate fundido y Swiss Merengue Buttercream de fresa. Por encima, para pegar el fondant iba cubierto con una capa también fina de nocilla. Como el bizcocho de dulce de leche queda bastante jugoso no lo bañé con almibar.
La verdad es que me dió bastante trabajo, porque aunque la "técnica del puzzle" (es decir, montar los personajes pieza a pieza, como un puzzle) no es esencialmente complicada, sí es bastante laboriosa, y además para empezar me costó horrores forrarla. Utilicé una mezcla de fondant de nubes (que es lo que suelo utilizar normalmente) con un fondant que compré ya hecho para probarlo, y aunque en modelado se maneja de maravilla y da muy buen resultado, la verdad es que para forrar la tarta es terrible porque se pegaba al rodillo y al mármol, se rompía... no sé cuántos intentos hice de estirarlo hasta que conseguí por fin forrarla para empezar a montar la decoración. El paso teóricamente más sencillo fué casi el que más me costó.
Como el traje de Spiderman es en fondo negro con las rayas blancas, la mejor forma que se me ocurrió de resolverlo fué utilizar glasa real. Aproveché para hacer unas telarañas y unos adornitos en los laterales de la tarta y la verdad es que me gustó bastante el resultado final.
Por lo que me ha dicho mi hermana, la tarta les gustó mucho, así que misión cumplida.

Zorionak a los tres, Hugo, Marco y Oskitz!
27/09/2011.EDITO: Para todos los que descubrís este blog después de que llevo tiempo sin publicar en él, si queréis dejar algún comentario os agradecería que lo hiciérais en el nuevo blog: http://kizkurtartas.blogspot.com/. Sigo recibiendo comentarios en éste de vez en cuando, y es complicadísimo localizar en qué entrada y responder como me gustaría, por lo que voy a quitar la posibilidad de comentar aquí. Si te ha gustado algo de lo que has visto, me encantará recibirte en mi nuevo blog, espero tu visita.

Hace ya un año que hice mi primera tarta fondant para un cumpleaños, el de mi sobrino Oskitz, parece mentira... Ayer tuvimos otra vez su fiesta de cumpleaños. Vi estos muñequitos de plástico de Toy Story y me encantaron. Pensé que en una tarta quedarían fantásticos, y de paso luego se los puede llevar a donde quiera para jugar con ellos, como ocupan poco...

La verdad es que la tarta no quedó exactamente como yo quería, porque yo pensaba que celebraríamos la fiesta el fin de semana y al final fué antes, con lo que anduve deprisa y corriendo. Quería haber puesto un cabecero más alto y un pie de cama (que en realidad es lo que ha acabado siendo el cabecero). Pero no tenía pasta de goma hecha, y entre hacerla, reposar, recortar... total, que no se endureció lo suficiente y sólo pude utilizar lo que era el pie de cama como cabecero, porque como no levantaba tanto, se sostenía lo suficiente como para no doblarse... Aguantó, que era lo que yo quería. Al menos hasta que los niños se disputaron la almohada "de chuche", que entonces ya... se cayó. Pero da igual, para entonces ya estaba la tarta repartida y todo el mundo coincidió en que estaba muy buena y además había quedado muy bonita. A mi sobrino le gustó mucho y se quedó tan contento además con sus muñequitos de recuerdo.
Aquí la foto del corte. El bizcocho era un MSC triple chocolate (receta de morgana) pero cambié el chocolate negro por chocolate con leche Nestlé postres. Quedó un sabor más suave y a los niños les encantó. El relleno era Swiss Merengue Buttercream de fresa (me encanta) y calada con almibar de chocolate. Tendré que repetir esa combinación en más ocasiones, porque primero uno de los amiguitos de mi sobrino vino muy serio a decirme que la tarta estaba riquísima, luego mi hijo se acabó su trozo en un santiamén (cuando normalmente deja la mitad) y mi chiquitina, que aún no tiene ni año y medio, se puso las botas de tarta...

Qué satisfacción después del trabajo invertido, cuando ves que la tarta ha gustado tanto...
...Y para mañana tengo que hacerle otra porque vuelve a tener celebración con los compañeros del cole. ¡Será por celebraciones!
27/09/2011.EDITO: Para todos los que descubrís este blog después de que llevo tiempo sin publicar en él, si queréis dejar algún comentario os agradecería que lo hiciérais en el nuevo blog: http://kizkurtartas.blogspot.com/. Sigo recibiendo comentarios en éste de vez en cuando, y es complicadísimo localizar en qué entrada y responder como me gustaría, por lo que voy a quitar la posibilidad de comentar aquí. Si te ha gustado algo de lo que has visto, me encantará recibirte en mi nuevo blog, espero tu visita.
Estas son las galletas que he hecho en el curso de Galletas de Halloween del foro Cocinando con el Alma (http://cocinandoconelalma.foroactivo.com/forum.htm). Hacía bastante tiempo que no hacía galletas decoradas con glasa, y mi hijo lo estaba deseando, porque le encantan. En general me gusta cómo me han quedado. Y me encantan mis nuevos cortapastas de calabaza, fantasma, murciélago y gato. No tenía ningún diseño para Halloween y los compré hace un par de semanas, porque me apetecía mucho. La verdad es que quedan genial.
Para empezar, las típicas calabazas:

Fantasmitas y esqueletos. Por fin la glasa de relleno blanca me ha quedado con una buena consistencia. Hasta ahora había sido incapaz de cogerle el punto, siempre me salia demasiado aguada. Además con lo mal que se llevan el blanco y el negro, sólo la boca de un fantasmita se ha emborronado un poco, lo demás perfecto. Bueno, salvo que acabo de darme cuenta de que he hecho un esqueleto sin brazos... ja, ja, ja...

Murciélagos y gatos. Cuando rellené los murciélagos eran de un precioso color morado, pero a la mañana siguiente se habían vuelto medio pardos-negros-azulados-como-con-aguas. Qué chasco me llevé... Por lo menos se distinguen los detalles de las alas. Tengo que decir que el color real tampoco es tan malo como parece en las fotos.

Telarañas, con su arañita y todo. Cuando había visto éste diseño me había parecido dificilísimo, y en realidad no tiene ninguna complicación. Sobre el dibujo en blanco se trazan círculos en negro, como una diana, y luego con un palillo se hacen líneas desde el centro hacia el exterior arrastrando el color para crear el efecto. Es sencillísimo, y queda precioso. La arañita también es de glasa.

Y aquí algunas muestras embolsadas para su mejor conservación y probablemente para regalar algunas, porque son demasiadas para comérnoslas todas en casa. He utilizado unas bolsas pequeñas para congelados. No son completamente transparentes, tienen como una pequeña ventana blanca por detras, pero aun sin ser perfectas, quedan monísimas.

Con permiso de Tartamanía (http://tartamania.blogspot.com/) que fué quien impartió el curso, voy a poner su receta de galletas porque es bastante sencilla de hacer y están buenísimas (al menos las de chocolate que son las que yo he hecho, pero las otras me imagino que también).
GALLETAS DE MANTEQUILLA
INGREDIENTES:
100gr. de azúcar
200gr. de mantequilla
1 huevo
350gr. de harina
1 cucharadita de esencia o aroma (yo, como siempre de vainilla)
Para la variante de chocolate se utiliza la misma receta pero sustituyendo 40-50gr de harina por la misma cantidad de cacao amargo en polvo.
PREPARACIÓN
Batir el azúcar con la mantequilla hasta formar una crema.
Agregar el huevo, perfumar con la esencia, y batir hasta su total incorporación.
Añadir la harina y amasar.
Debemos amasarla brevemente, justo hasta que no se enganche en la mesa de trabajo. Si la amasamos excesivamente cogerá "correa" (se volverá elástica) y puede encogerse en el horno y deformarse un poco.
Dividir la masa en dos bolas y guardarlas en la nevera precintadas con film de cocina.
Para hacer las galletas volver a amasar brevemente hasta que sea manejable. Estirar la masa entre dos papeles de horno y volver a poner en la nevera las planchas estiradas al menos media hora. Una vez frías, ir sacando las planchas una por una y cortando las galletas. Pasar a una bandeja de horno y poner en el horno precalentado a 180 hasta que los bordes empiecen a dorarse, entre 13 y 15 minutos según el tamaño de la galleta (yo necesité hasta 18 minutos para las más grandes).
¡Buenísimas!

Fué ver esta receta en el blog de Morgana http://blogolosas.com/index.php?blogId=2 y decidir que tenía que probarla. Tenía un poco de dulce de leche en casa así que enseguida me puse manos a la obra. Es una receta de MSC (madeira sponge cake) pero en versión minicupcakes o mini magdalenas. Morgana las hizo en version cupcake, pero yo tenía unos moldecitos de tamaño trufa que vienen genial para mini magdalenas, porque se comen de un bocadito. Así no me desespero viendo cómo mi hijo tarda media hora en comerse una magdalena porque está mirando la televisión, como son pequeñitas, en dos bocados liquidada. Y si le apetece, pues se come dos. O tres.
El caso es que hice la cantidad mínima, sólo un huevo. Salieron 14 mini cupcakes. Y han volado, porque la verdad es que están buenísimos... yo esperaba que no quedaran demasiado dulzones, porque el dulce de leche, pues eso, que es muy dulzón, pero qué va, tienen un saborcito como a café bombón, suave y delicioso, nada empalagoso. La próxima vez haré el doble o el triple, viendo lo que han durado.
Bueno, ahí va la receta, con el mínimo que yo hice. Si queréis hacerlas grandes no creo que salgan más de 6 u 8, así que para una cantidad razonable, multiplicar cantidades.
INGREDIENTES:
100 g de dulce de leche
50 g de mantequilla
1 huevo
50 g de Bizcochona (harina con levadura)
PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 160º y preparar una bandeja con las capsullitas de magdalenas.
Mezclar el dulce de leche y la mantequilla, batiendo con varillas (yo lo hice con las manuales). Es importante que los ingredientes estén a temperatura ambiente para que se puedan batir con facilidad. Cuando la mezcla esté cremosa y homogénea, añadir el huevo (si se hace más cantidad, incorporarlos de uno en uno para que se integre bien antes de añadir el siguiente).
Por último añadir la harina y remover lo justo para que esté integrada y sin grumos.
Repartir la masa en las cápsulas llenándolas como máximo en sus 3/4 partes. Cuando se meten al horno y empiezan a subir quedan lisitas, así que si se llenan demasiado es probable que se derramen. Las mías en unos 15 minutos estaban hechas, por si acaso
comprobar pinchando con un palillo (tiene que salir limpio).
Y a disfrutarlas. Por dentro quedan así de doraditas... tienen un colorcito acaramelado precioso. Desde luego para mí las recetas de Morgana son acierto seguro. Morgana, si lees ésto, gracias por la receta!

Hace ya un tiempo que hice estos muffins, pero los tenía aún sin publicar. En realidad la receta era para muffins de arándanos rojos, pero mi padre me regaló una bolsa de moras que si no las usaba para hacer algo, se me iban a estropear, y habría sido una lástima. Después de buscar alguna receta que me pudiera servir, decidí modificar un poco ésta cambiando los arándanos por moras ¿por qué no? y la verdad es que salieron buenísimos.

La masa no queda demasiado dulce, y las moras guardan todo su sabor... me encantaron. Tendré que probarlos también con frambuesas, por ejemplo.
Ahí va la receta:
INGREDIENTES:
5 Y 1/2 cucharadas de margarina o mantequilla blanda
100g de azúcar fino
1 huevo grande batido
2 cucharadas de leche
100g de harina leudante (yo uso Bizcochona)
1 cucharadita de levadura en polvo
75g de moras (o arándanos rojos congelados o en conserva, según la receta original)
PREPARACIÓN:
Forrar con cápsulas de papel un molde múltiple para muffins, o poner cápsulas dobles en la bandeja del horno. Según la receta salen unos 14, pero a mí me salieron dos o tres más, como siempre. Supongo que mis moldes no son muy grandes.
Precalentar el horno a 180º. Poner la mantequilla y el azúcar en un cuenco y batir hasta que la mezcla esté ligera y esponjosa. Incorporar gradualmente el huevo, sin dejar de batir, y la leche.
Tamizar en otro cuenco la harina y la levadura y, con una cuchara grande de metal, pasar la mezcla al cuenco de la mantequilla. Incorporar las moras y remover con suavidad. Repartir la masa en los moldes.
Hornear de 15 a 20 minutos o hasta que hayan subido y estén dorados. Dejar enfriar sobre una rejilla.
Así de bonitos quedan por dentro:

Ya había hecho una cesta de chocolate anteriormente, pero con un bizcocho de fresa. Ésta es de chocolate-chocolate, a tope. Bizcocho brownie de chocolate en microondas, mojado con almibar de capuccino, rellena de ganaché de chocolate negro, y con grageas de cacahuete y chocolate. Vamos, que menos los barquillos y el lazo, todo de chocolate (bueno, vale, el almibar tampoco era de chocolate, pero es que a mi el puntito de café me encanta cómo queda, y para una tarta que hago que no era para niños...)

El caso es que hoy habíamos quedado las compañeras de trabajo para comer, y como en verano han sido los cumpleaños de Ainara y Yoli y no los habíamos podido celebrar por vacaciones y demás, pues les he preparado una tartita. Me apetecía hacerla con muchos colores, y la verdad es que ha quedado muy mona, y muy buena (para chocolateadictos, eso sí).

Lo bueno es que además se prepara con bastante rapidez, una vez relleno y cubierto el bizcocho con el ganaché, se mete un rato al frigorífico para que se vaya endureciendo. A continuación se ponen los barquillos alrededor presionando un poco para fijarlos, y las grageas bien colocadas de forma que cubran toda la parte superior. Vuelta al frigo hasta que el chocolate esté lo bastante duro como para que no se despegue la decoración. Yo quería ponerle algunas grageas más por encima como rebosando, pero no quería que se cayeran, así que fundí un poco de chocolate al baño maría y con una manga desechable fuí pegando unas grageas extra con unos puntos de chocolate sobre la primera capa de grageas. La verdad es que ha quedado genial, todas echaban mano de las grageas que parecía que estaban sueltas, pero de sueltas nada, que estaban bien pegaditas, ja, ja, ja...

Y aquí la foto del corte, me encanta el color tan intenso del brownie...
Zorionak Ainara!
Zorionak Yoli!
Tenía ganas de hacer galletas, aunque fuera por cambiar, que últimamente todo lo que he hecho han sido muffins. Hace unos días vi esta receta en http://www.pequerecetas.com/ y decidí probarla. Anteriormente los había visto también en el blog http://www.pastissets.cat/?p=1065, de donde tomé la idea de hacerlos de colores, y también en Tartas y Nubes de azúcar (http://blogolosas.com/index.php?op=ViewArticle&articleId=2061&blogId=38). Al final todos son parecidos pero de alguna forma también distintos, y en fin, éstos son los míos:

Hice la receta de Pequerecetas, os la pongo:
400g de harina
150g de azúcar
150g de mantequilla
1 huevo
esencia de vainilla
Preparación:
Hacer un círculo con la harina e ir añadiendo dentro los demás ingredientes. Trabajar hasta conseguir una masa fácil de manipular y no pegajosa.
Estirar la masa resultante hasta que tenga medio cm de grosor. Cortar con un cortapastas redondo y hacer la forma de botón marcando otro circulo interior con un cortapastas o molde más pequeño. Hacer los agujeros con una cañita de refresco.
Hornear en horno precalentado a 160º durante hasta que estén ligeramente doradas. En la receta ponía unos 7 minutos pero las mías necesitaron como 17... ya sabéis, esto va en hornos, y en tamaño de las galletas. Supongo que las mías eran más grandes.
Para hacerlas coloreadas sólo hace falta un poco de colorante alimentario. Yo tenía unos líquidos en colores azul, amarillo y rojo que me han venido perfectos, aunque el color no queda demasiado intenso. De hecho el azul quedó medio verde y el rojo sólo rosa, pero la verdad es que quedaron muy monas, o al menos a mi me encantaron. Cuando ya está la masa hecha se separa en porciones y se tiñe del color que se quiera, no tiene mucho misterio. Confieso que alteré un poco la receta, porque no me llegaba la harina, así que puse 350g de harina blanca y 50g de harina integral. Me imagino que sin la harina integral habrían quedado más finas, pero quedaron igualmente buenísimas.

En el blog pastissets les habían puesto unas tiras de regaliz de colores a modo de hilo. Yo sólo encontré los clásicos regalices de rueda rojos y negros, pero los puse en algunas galletas a modo de prueba, y también quedan muy graciosas.

Os recomiendo absolutamente la receta, aún cuando no tengáis intención de darles la forma de botones, porque salen unas galletas riquísimas, pero si ya os animáis a hacerlas con detalles y todo... no me digáis que no son bonitas. Y como regalo de modistillas o para el día de la madre o algo así seguro que son un detalle de lo más original. ¿Quién se anima?
Después de casi un mes sin hacer nada nuevo pero disfrutando de unas merecidas vacaciones, ya tenía ganas de probar alguna cosita. Hoy mi hijo quería hacer magdalenas. En realidad le vale cualquier cosa que se le parezca remotamente, así que he cogido uno de mis libritos lleno de post-its que señalan las recetas que más me apetece hacer, y me he decidido por ésta.

La verdad es que el sabor me ha encantado, tienen un puntito entre dulce y amargo de la naranja que le da un toque realmente especial. Al principio no sabía si me habían quedado bien, porque empezaron a subir y luego se desinflaron un poco sin causa aparente (de ahí la marca de masa tostada que queda en los moldes, un poco por encima del nivel de los muffins). Los he probado con un poco de recelo, pero la verdad es que han salido riquísimos, jugosos por dentro y un poquito crujientes en la superficie. Parecen más pastelitos que muffins, pero están igualmente deliciosos. Ahí va la receta:
INGREDIENTES:
6 cucharadas de mantequilla o margarina blanda
85g de azúcar fino
1 huevo grande ligeramente batido
85g de harina leudante
25g de almendra molida
la ralladura y el zumo de una naranja pequeña
PREPARACIÓN:
- Preparar un molde para muffins o colocar moldes dobles en la bandeja de horno (o utilizar moldes de silicona, que es lo que he hecho yo). En la receta decía 12, a mi me han salido 12 pero más bien pequeños, lo cierto es que los moldes eran un poco grandes.
- Precalentar el horno a 180º. Poner la mantequilla y el azúcar en un cuenco y batir hasta obtener una mezlca ligera y esponjosa. Batir el huevo en otro cuenco, incorporar la harina, la almendra y la ralladura de naranja, y con una cuchara grande de metal, mezclarlo con la preparación de mantequilla. Agregar el zumo de naranja y verter en los moldes.
- Hornear de 20 a 25 minutos o hasta que hayan subido y estén dorados.
Yo los he dejado como 35 minutos, hasta que se han dorado y al meter un palillo salía limpio. Como se han desinflado un poco no estaba segura de que estuvieran bien hechos. Ya he comentado en otras ocasiones que lo de los tiempos es un poco relativo, pero parece que yo ya voy conociendo a mi horno...

Mi hijo apenas podía esperar a que se enfriaran para probarlos (y yo tampoco, la verdad). Me ha encantado su verredicto: "Mmm... son deliciosos". Qué gracia me ha hecho, no es una palabra que utilicen habitualmente los niños de 5 años, creo yo, pero claro, ahí está Dora la Exploradora dando ejemplo, ja, ja, ja...
Bueno, lo cierto es que como no son muy grandes, hoy han caído la mitad. Suerte que al menos llegarán hasta mañana para desayunar (espero)..

Hace un par de semanas probé esta receta porque me apetecía hacer algo con cerezas, y están de vicio... la he hecho ya dos veces, y hasta he pensado congelar cerezas ahora que es temporada para poder hacerlos más adelante... me encantan.

MUFFINS DE COCO Y CEREZAS.
Ingredientes:
8 cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente
115g. de azúcar
2 cucharadas de leche
2 huevos ligeramente batidos
85g de harina leudante
1/2 cucharadita de levadura en polvo
85g de coco seco
115g de cerezas deshuesadas y en cuartos*
*nota: en la receta original ponía cerezas congeladas o en conserva. Yo los he hecho con cerezas frescas, pero como os digo estoy pensando congelarlas para poder hacerlos cuando no sea temporada.
ELABORACIÓN:
-Forrar con moldes de papel un molde múltiple para muffins o poner moldes dobles en la bandeja del horno. En la receta original ponía 12, pero a mi me salen unos cuantos más, supongo que va en función del tamaño de los moldes...
-Precalentar el horno a 180º. Poner la mantequilla y el azúcar en un cuenco y batir hasta obtener una masa ligera y esponjosa. Verter la leche y remover. Agregar poco a poco el huevo, sin dejar de batir. Tamizar dentro de la mezcla la harina y la levadura en polvo, y añadir el coco. Incorporar la mayoría de las cerezas y repartir la masa entre los moldes. Distribuir por encima los trozos de cereza restantes.
-Hornear los muffins unos 20-25 minutos, hasta que la masa haya subido y esté dorada y consistente. Dejar enfriar sobre una rejilla metálica.

Son buenísimos, suaves, jugosos... el sabor a coco es bastante pronunciado, pero la textura es apenas perceptible, se nota el granulado al comer pero a mi el coco siempre me ha parecido tan seco... no tiene nada que ver con ésto, la verdad. Para mí han sido todo un descubrimiento.
Bueno, pues ésta era la tarta que tenía pensada para el primer cumple de mis sobrinos mellizos. Quería que cada uno tuviera su tarta, pero con un tema relacionado, y me acordé de un juguete que le trajeron los Reyes Magos a mi sobrino (el hermano mayor), que es una especie de torreón, no llega a ser un castillo, con una princesa y un caballero (creo que también había otro caballero "malo" y un caballo por ahí, pero a mí con ésto me valía). Así que dos torres, una para cada uno, con su correspondiente figurita.

Confieso que una semana antes estuve a punto de cambiar de idea y hacer otra cosa, porque empecé a modelar la princesa, y con el calor el fondant no se endurecía, perdía la forma, era casi imposible de trabajar. La princesa mide como dos centimetros menos de lo que estaba previsto, se achataba con su propio peso... el caso es que quedó graciosa, con un toque élfico, mágico, qué se yo, porque se le quedó una carita como de duende, y éso la salvó del desastre. El día que hice el caballero parece ser que no hacía tanto calor y para mi gusto me quedó un poco mejor, pero bueno, al fin y al cabo quedaron simpáticos. Para las torres estuve viendo fotos de las tartas de Debbie Brown (me encanta todo lo que hace) y cogí una idea de aquí y otra de allá y ésto es lo que salió.

Hice un bizcocho de vainilla (un msc normal con esencia de vainilla), y lo corté en círculos con un aro de emplatar. Como el bizcocho era bastante alto tuve que cortar a la mitad cada círculo, y al final no sé si llevaba como 7 capas de relleno, de buttercream suizo de fresa, el mismo que les puse a las tartas de los cuentos (podéis ver ahí la receta). Como el msc es más bien seco lo mojé un poco con almibar de vainilla. La verdad es que estaba buenísimo. Lier sobre todo comió un buen trozo de tarta. Pero lo mejor fué verles las caras cuando los sentaron delante de las tartas. Sólo tienen un añito, pero se quedaron mirando como alucinados, y de repente echaron mano de los muñecos, casi los dos a la vez. Uxuri le quitó la corona a la princesa, y luego tuvo la muñeca en la mano media tarde, hasta que acabó calva, medio apachurrada y hasta sin cabeza, pero ¡cómo le gustó! ja, ja, ja...

Las torres no quedaron del todo rectas, porque entre tantas capas que llevaban, el relleno, y la altura que tenían, me fué imposible dejarlas mejor, pero al menos no se cayeron ni se inclinaron excesivamente. Nunca había hecho algo tan pequeño pero tan alto, y la verdad es que me daba pánico que fueran a caerse...
Bueno, pues a los peques les gustaron mucho, y creo que a todos los demás también. Yo la verdad es que quedé bastante satisfecha del resultado, pero tomo nota de que necesito mejorar mi modelado... tendré que practicar en invierno que no es tan complicado.

Hala, la princesa y el caballero frente a frente, para que veáis que según el ángulo, las torres se parecían remotamente a la torre de Pisa... ¡pero aguantaron el tipo!
Mis sobrinos mellizos ya han cumplido un añito. Me apetecía hacerles una tartita para cada uno, vamos, que cada uno tuviera la suya, pero con un tema común (que no es tan fácil siendo niño y niña). Después de tener decidido lo que iba a hacer (lo veréis en unos días, paciencia, ja, ja, ja) mi hermana me pidió que le hiciera otra tarta (o sea, otras dos) porque la víspera de la celebración familiar iban a hacer una merienda de amigos y claro, necesitaba una tarta también para ese día. Con apenas una semana para decidirme y prepararlas, pensé en unas tartas-cuento en plan sencillito:

Eran más bien pequeñas, un tamaño como de medio folio cada una. La decoración es de fondant de nubes excepto las letras negras y el borde exterior del libro que son de glasé real. El bizcocho era de vainilla con buttermilk, que tanto utilizo últimamente, porque la verdad es que está buenísimo. Mi hermana quería que los peques pudieran comer todo lo que quisieran de su tarta, así que descartamos el chocolate, y como a Lier le gustó tanto el bizcocho cuando lo probó en el cumple de mi hijo Aimar, pues decidí que de vainilla con buttermilk. La verdad es que ha comido un buen trozo. El relleno también se lo tengo que agradecer a Lara de http://tartacadabra.blogspot.com/, buttercream suizo de fresa. Yo era un poco excéptica cuando leí sobre un relleno de crema de mantequilla con merengue, pero en el foro Cocinando con el Alma, todo el mundo hablaba maravillas de él cuando lo probaba, así que pensé que, ya que no podía utilizar un relleno de chocolate, era una buena ocasión para probarlo. Os voy a poner la receta porque la verdad, creo que es el relleno más bueno que he probado en mi vida (obviamente, tengo que probar a hacerlo de chocolate), suave, nada empalagoso, no demasiado dulce, no demasiado "mantequilloso"... simplemente perfecto.
Ahí va la receta (copio textualmente del blog de Tartacadabra, aunque si os interesa hacerla recomiendo que lo visitéis porque da muchas más explicaciones e ideas para otros sabores).
150 gramos de clara de huevo pasteurizadas
300 gramos de azúcar fino
450 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente y en trozos
Aroma de vainilla o limón
Las claras de huevo y el azúcar se montan al baño maría, así que debes empezar poniendo una olla con agua al fuego.
Mezcla las claras y el azúcar en un cuenco. Pon el cuenco al baño maría, y sigue batiendo hasta que el azúcar se haya disuelto y la mezcla esté bien caliente.
Vierte la mezcla en otro cuenco (frío), o si tienes un robot de cocina, en el cuenco correspondiente. Bate la mezcla a alta velocidad hasta que quede montada y forme picos estables (tarda unos 10 minutos). El merengue tiene que enfriarse lo suficiente como para que la mantequilla que vamos a añadir en el siguiente paso no se funda.
Añade la mantequilla en pequeños trozos, poco a poco, sin dejar de batir (pero ahora a baja velocidad). Al principio la mezcla puede aparecer un poco grumosa, pero no te preocupes, sigue mezclando y ten paciencia: los grumos desaparecerán ;-) Cuando la mantequilla esté bien incorporada a la mezcla, pon la batidora a una velocidad mayor y sigue batiendo la crema hasta que presente un aspecto cremoso y suave.
Añade la esencia de vainilla o limón, e incorpora con la espátula lo que quede en los bordes del cuenco y sigue batiendo un minuto, para que quede todo bien mezclado.
La buttercream de merengue suizo ya está lista. Puedes conservarla una semana en el frigorífico.
Bueno, yo le puse mermelada y sirope de fresa además de unas gotas de esencia de vainilla. La tarta no iba mojada con almibar porque el bizcocho de buttermilk ya es bastante jugoso de por sí, pero llevaba una fina capa de mermelada y sobre ésta la buttercream. Mi hermana me dijo que estaba buenísima y que les había gustado mucho (y eso que cuando le dije que había hecho para probar un relleno de crema de mantequilla con merengue de fresa, ni os imaginais la cara que puso...).
En fin, pues ahí va la galería completa de fotos:

Para Uxuri, un cuento de princesas, "En un país muy lejano..." Así empieza el cuento favorito de mi hijo "Edurnezuri", o sea, Blancanieves.

Y para Lier, uno de aventuras, mi idea era Simbad el marino, o Gulliver, o algo así, empezando con el clásico "Érase una vez..."

Y como ya es habitual en mi casa cada vez que hay un cumpleaños, mi hijo se levantó de la cama corriendo para ver cómo habían quedado las tartas, entró en la sala frotándose los ojos todavía, y con una sonrisa me dijo: "Qué bonitas, ama..."
Zorionak Lier! Zorionak Uxuri!
Esta receta he tenido que "tunearla" porque a la primera no sé decir si me salió bien o mal. La saqué de un librito de recetas que tiene cosas estupendas, pero tal y como la hice, estaba buenísima, pero tenía una textura más de pudding que de bizcocho, yo creo que por exceso de líquido (todavía no entiendo mucho de química repostera pero voy aprendiendo, ja, ja, ja...).
En fin, para mi gusto ésta vez sí que ha quedado bien:

Aproveché para probar unos moldes de silicona preciosos que compré hace poco, con forma de osito y de corazón (el de cake ya lo tenía de antes) son todos tamaño mini (los platos son de postre, para que os hagáis una idea), pero para según que cosas, son perfectos.
Bueno, pues ahí va la receta:
BIZCOCHO DE MERMELADA DE NARANJA AMARGA
INGREDIENTES:
3 cucharadas de mermelada de naranja amarga (con trozos gruesos preferiblemente)
1 yogur natural
3 huevos
175g de azúcar moreno
200g de harina con levadura
1/2 cucharadita de levadura en polvo
175g de mantequilla ablandada
la ralladura de una naranja
NOTA: la receta original indicaba 150g de yogur (un yogur tiene 125) y la ralladura o el zumo de una naranja, y yo la hice la primera vez con todo el yogur, y el zumo. El resultado era demasiado húmedo, en frío parecía un poco tipo pudding, como os digo, pero el sabor era fantástico igualmente, por si alguien quiere probarla tal cual.
ELABORACIÓN:
Precalentar el horno a 160º. Engrasar y enharinar el molde a utilizar y forrar el fondo con papel de horno (si es de silicona nos ahorramos este paso). Derretir un poco la mermelada en el microondas o al baño maría, añadir y batir el yogur y dejar enfriar la mezcla.
Batir el resto de los ingredientes del bizcocho hasta que estén cremosos. Añadir la mezcla de yogur y batir.
Verter la mezcla en el molde y hornear aproximadamente una hora (depende del horno y del molde, en este caso al utilizar moldes pequeños necesité menos tiempo, pero la primera vez en un solo molde tardó como hora y media). Si al cabo de 45 minutos el bizcocho sigue sin estar hecho (pinchar con una brocheta para comprobarlo) pero se está dorando mucho la superficie, se puede cubrir con papel de horno.

Advierto que la textura le cambia mucho en función de la temperatura. Lo probé cuando aún estaba tibio y era jugoso, suave y esponjoso. El sabor a naranja es intenso y delicioso (al menos para mí, que me encanta), pero lo metí en el frigorífico y por la mañana estaba igual de bueno pero bastante más firme, casi diría que duro. Se me ocurrió templarlo un poco en el microondas y ¡oh, sorpresa! volvía a estar tierno y esponjoso. Tomo nota porque a temperatura ambiente la verdad es que para mi gusto gana bastante.
Y ya puestos he probado a hacer una variante: sustituir la mermelada de naranja por mermelada de melocotón, con un yogur de limón que tenía por ahí y ralladura de limón en lugar de la de naranja. Para no tardar mucho lo hice en versión magdalenas. Aquí están:

Quedan muy lisitas, tengo que probar a decorarlas porque desde luego de forma están genial. El sabor de la mermelada de melocotón es bastante tenue, predomina el de limón, pero quedan también muy buenas, y muy jugosas. Vista la experiencia, creo que probaré con alguna otra mermelada, a ver qué combinaciones se me van ocurriendo...
Esta tarta me la pidió para su marido otra de mis "compañeras de parque", vamos la madre de otra amiguita de mi hijo. Suele seguir mi blog y pensó sorprenderle con el regalo que él siempre había soñado: la famosa furgoneta Volkswagen de los hippies (aunque fuera en versión comestible).

La tarta era el postre de una cena de amigos, y por lo visto les gustó mucho. El bizcocho era un msc triple chocolate relleno de nocilla y bañado con almibar de chocolate. Como habían estado con su niña el día anterior en el cumple de mi hijo (que casualidades de la vida, cumple años el mismo día que él), y la tarta les había parecido buenísima y tenía exactamente la misma combinación de sabores, respecto a éso no tenía dudas de acertar, pero la verdad es que me preocupaba un poco que la furgoneta no quedara lo bastante parecida al original, ya que Yon tiene toda una colección de fotos de la famosa furgoneta. Bueno, pues a pesar de mis dudas, parece que le gustó mucho, aunque en éstas fotos falta un detalle, y es que en el cristal del conductor iba pegada una foto suya de tamaño carnet, como si fuera de conductor. Me lo pidió su mujer y la verdad es que quedó muy gracioso. Supongo que debió de encantarle verse "conduciendo" la tarta.

Bueno, pues así quedó. Me costó un poco forrarla más que nada por la forma rectangular, pero me divertí mucho haciendo los detalles. No sabía si la zona de entre las ruedas iba a quedar bien o parecería que estaban pinchadas o la furgoneta pegada al suelo, por aquello de que, obviamente el bizcocho se asienta entero en la bandeja y no hay hueco entre las ruedas, pero la verdad es que me gustó mucho el resultado. Y parece que al cumpleañero también, así que todo un éxito.
Zorionak Yon!
Esta ha sido la tercera (y última) tarta del cumpleaños de mi hijo de este año. (¡Será por celebraciones! ¡Las que haga falta!). Es una tarta bastante sencilla, y pequeña, porque en las celebraciones familiares al final siempre me paso de tamaño y sobra tarta para una semana. La complicación era meter en ella tres muñequitos: Supermán, Spidermán y Batman. Aimar tenía decidido hace tiempo que quería los tres, así que el nombre que mejor se ajusta es "Tarta Superhéroes".

El bizcocho era de vainilla con buttermilk (podéis ver la receta en http://kizkur.blogspot.es/1273185660/ovejitas-tejedoras/), receta de Lara de Tartacadabra. El relleno, buttercream de chocolate (la receta está en el mismo enlace que el bizcocho). Quedó buenísima, y nos la terminamos entera, el tamaño perfecto. La decoración, es decir, forrado, edificios y letras eran de fondant de nubes, los muñecos de plástico, que ni se me pasa por la cabeza modelar superhéroes, menos fuertes y musculosos parecerían cualquier cosa, ja, ja, ja...

La verdad es que me encantó el resultado (y a mi hijo también, que al final era lo más importante) pero el calor me causó algunos problemas porque el fondant no terminó de endurecerse como es debido, y los muñecos (especialmente Supermán, que no se apoyaba en nada, aunque Batman también me dió algún susto) no se sujetaban bien, y se caían, de modo que al final incluso se rompió un poco el fondant bajo sus pies, suerte que le pude hacer un pequeño parche y ni se notó.
Voy a tener que probar alguna otra masa de modelar porque para el verano es evidente que el fondant no es la mejor opción.

En fin, lo pasamos muy bien y mi hijo lleva toda la semana con sus superhéroes a cuestas, que si no los lleva él en la mano los tengo que llevar yo, pero no se despega de ellos. Un éxito total.
Ayer fué el cumpleaños de mi hijo, 5 años ya, parece mentira. Hicimos una fiesta con algunos de sus mejores amigos del cole y la verdad es que lo pasamos muy bien. Él me pidió hace tiempo que la tarta fuera de Codigo Lyoko, y la verdad es que me gustó la idea porque apenas he visto tartas sobre ese tema. Ví una en http://tartasencantadas.blogspot.com/2009/10/tarta-codigo-lyoko.html y me gustaron tres cosas: la torre activada, unas piruletas con las imágenes impresas de los niños de la serie, con el logo del nombre de cada uno, y ¡muñequitos de Código Lyoko! Anduve buscando y resulta que todavía no están a la venta en España (y en Francia tampoco los he encontrado) así que me tuve que conformar con las piruletas y lanzarme a la aventura del modelado...

Mi hijo quería que hiciera todos los muñequitos, pero yo era consciente de que tendría suerte pudiera hacer uno y se pareciera remotamente al original. El elegido obviamente fue Ulrich que es su favorito. El problema es que sólo tenía un poco de pasta de goma y la necesitaba para la torre, así que lo tuve que hacer de fondant. Qué horror, no se secaba, le puse palillos por dentro pero aún así se caía, tuve que recomponerle las piernas porque una se partió y la otra se encogió del peso del fondant... La víspera incluso pensé sustituirlo por una versión impresa pegada en cartulina, igual que las piruletas. Al final al montar la tarta, apoyado un poco en la torre, se sostenía bien, y decidí dejarlo.

La torre sí la hice de pasta de goma (bueno, la parte negra es fondant), y aun así tardó varios días en secarse. Pero me encanta cómo quedó. Decidí también hacer un muñequito más para cada niño invitado, para que no tuvieran que andar riñendo si cada uno quería comerse un muñequito-chuche, así que hice seis "avispones" y un "bloque". Los avispones fueron bastante fáciles, pinchados en palos de brocheta, con medio palillo como pico y alas recortadas de hojas de gelatina. La verdad es que quedaron resultones. El problema fué el bloque, porque quedó bastante chulo pero no se secaba ni endurecía... al final tuve que clavarlo también en una brocheta, porque iba sobre palillos pero al ponerlo sobre la tarta se hundían a causa del peso.
Detalle del bloque y el nombre de mi peque con sus velitas:

La tarta representa el Sector de las montañas, y son dos bizcochos msc triple chocolate (receta de Morgana) rellenos de nocilla y bañados con almibar de chocolate. La verdad es que a los niños les gustó mucho, y además estaba buenísima. Todos quedaron encantados con eso de que hubiera un bicho de chuche para cada uno, aunque luego unos se los comieron y otros no, claro está.
Bueno, pues mi hijo disfrutó muchísimo con su fiesta y con su tarta, yo quedé muy satisfecha del resultado y pasamos una tarde estupenda.

Y mañana tengo que hacerle otra tarta para el cumple familiar que haremos el domingo. ¡Vaya semanita!
Falta una semana para el cumple de mi hijo mayor, pero como el cole se acaba mañana, hoy ha llevado su tarta y las chuches correspondientes para celebrarlo con sus amigos. Hace tiempo que tenía claro que quería el escudo de la Real Sociedad. Yo quería hacerle algo vistoso pero tampoco demasiado cantoso y no me gustaba mucho la idea de cubrirlo todo de fondant porque si a los niños no les gusta y tienen que empezar a apartarlo, menudo trabajo para la profesora, así que al final opté por hacer el escudo en fondant y decorar el resto con chocolate fundido, de forma sencilla. Me ha gustado mucho el resultado, y a mi hijo también, que era lo más importante.

El cumpleañero quería que el bizcocho fuera el de vainilla con buttermilk, el que hice para la tarta de ovejitas tejedoras (ver: http://kizkur.blogspot.es/1273185660/ovejitas-tejedoras/), que le encanta, relleno de nocilla. Lleva unos adornos con chocolate de cobertura blanco y negro, sobre ellos va pegado el escudo y el nombre hechos con fondant de nubes, y le puse como adorno "extra" unas perlas de azúcar plateadas, que la verdad le daban un toque muy festivo y elegante, ¡que hay que celebrar que hemos subido a Primera División!

Pues me ha contado que les ha gustado mucho, y que algunos se han disputado el trozo de la corona, pero le ha tocado a él porque para eso era su cumple.
La anécdota es que anoche, sobre las 10, cuando tenía la masa preparada para volcarla en el molde y hornearla, se fué la luz. Toda mi cocina es eléctrica y tardó más de media hora en volver, ya me estaba tirando de los pelos pensando cómo solucionar la papeleta de hacer una tarta sin horno, que la opción que se me ocurrió fue hacer una tarta de galletas, pero ni siquiera tenía forma de fundir chocolate, porque hasta la caldera que calienta el agua es eléctrica... qué desesperación. Menos mal que volvió la luz. La próxima vez tomo nota de hornear antes el bizcocho, por si las moscas. Lo desmoldé cuando aún no estaba frío del todo y se me rompió una esquinita... lo que hacen las prisas. Menos mal que lo pude pegar con un pelín de chocolate blanco y la decoración cubrió cualquier pequeño desperfecto.
Bueno, pues primera tarta resuelta. La semana que viene otras dos, la de la fiesta con sus amiguitos, y la de la celebración familiar. Por celebrar que no quede, tres veces si hace falta, ja, ja, ja...

Entre Navidad y mi cumpleaños (y lo que tenía de antes) he reunido una cantidad considerable de libros de recetas y técnicas de repostería y decoración. Mi hobby se está haciendo un hueco en mi casa a marchas forzadas, sobre todo en las estanterías y en los armarios de la cocina, ja, ja, ja... Tengo tantas cosas que quiero probar que no sé ni qué elegir, pero bueno, por empezar por algún lado, hace unos días decidí probar con estos muffins tan coloridos.

Me gustó la experiencia porque la verdad es que no se parecen en nada a las clásicas magdalenas. Son suaves y bastante esponjosos, pero a la vez relativamente húmedos, aunque no aceitosos ni demasiado dulces... es difícil de explicar, pero me parecieron buenísimos. El toque de sabor del chocolate de los "lacasitos" es perfecto (sí, esas manchitas de chocolate con color son lacasitos, ¿no tienen buena pinta?).
INGREDIENTES (para una docena aproximadamente):
250g de harina
2 y 1/2 cucharaditas de levadura en polvo
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
50g de grageas de chocolate coloreadas (lacasitos o similar)
1 huevo
60g de azúcar
60ml de aceite (yo le puse de girasol)
200ml de yogur (aproximadamente 2 yogures de 125g)
azúcar glass para decorar
mantequilla para untar
PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 180º
Untar con mantequilla un molde para muffins (como el que yo tengo sólo es para 6, puse también unos moldes de papel de los de magdalenas, dobles, para que no perdieran la forma)
Mezclar en un bol los ingredientes sólidos: la harina, la levadura, el bicarbonato y las grageas de chocolate.
Batir el huevo, añadirle el azúcar, el aceite y el yogur y mezclar bien. Incorporar esta mezcla al bol de los ingredientes secos y remover hasta que estos últimos se hayan humedecido (no batir, sólo mezclar lo justo).
Distribuir la masa entre los moldes y cocer en el nivel medio del horno unos 20-25 minutos
Dejar reposar 5 minutos después de la cocción, desmoldar y espolvorear con azúcar glass.

Sencillos de hacer y riquísimos. No se puede pedir mucho más.
Ayer me apetecía preparar alguna cosita sencilla y rica para el desayuno de hoy, y me decidí por esta receta. Se prepara en un momento, y la verdad es que ésta mañana han caído casi todos, y eso que salieron veintitantos...

INGREDIENTES:
4 cucharadas de mantequilla blanda (como es un poco impreciso, lo pesé, y resultaron unos 50 g.)
50 g. de azúcar
1 huevo grande
50 g. de harina leudante
2 cucharadas de cacao en polvo (yo usé Valor, como siempre)
1 cucharada de leche
moldes de mini magdalenas (o de trufas) de papel
PREPARACIÓN:
Colocar los moldes en una bandeja y precalentar el horno a 190º. En la receta original ponía 20 moldes, pero supongo que dependerá del tamaño, a mi me salieron casi 30.
Poner la mantequilla y el azúcar en un cuenco y batir hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa. Incorporar el huevo sin dejar de batir.
Tamizar en otro cuenco la harina y el cacao e incorporarlos a la mezcla anterior. Verter la leche y remover bien.
Rellenar con la mezcla una manga pastelera con boquilla ancha (yo uso mangas desechables, de las que puede cortar el pico a la medida deseada) y repartir la masa entre los moldes llenándolos como máximo a 2/3 de su capacidad. Yo decoré la mitad con virutas de chocolate, pero claro, como son de chocolate tampoco se ve mucho...
Hornear de 10 a 15 minutos. Yo los tuve como 13 minutos, probé a pincharlos con un palillo y salió limpio así que ya estaban listos.
Y así de fácil y rápido. Se comen de un bocadito y casi se deshacen en la boca. Sencillamente Buenísimos.
Parece que nació ayer, y mi niña ya ha cumplido un añito. Aunque todavía no se entera de mucho en lo que a celebraciones se refiere, yo quería que tuviera una tarta especial. Cuando sea más mayor, quiero que pueda ver las fotos y saber que su primer cumpleaños se celebró con toda la ilusión del mundo, aunque ella no se diera cuenta.
Como su juguete favorito es su osito, pensé que una tarta de ositos le gustaría.

La verdad es que saqué la idea de una revista de decoración de tartas que vi por algun lado en internet. Aquella llevaba ositos alrededor de toda la tarta, y era preciosa, pero era una cantidad de ositos que se escapaba a mis posibilidades. Se me ocurrió poner a cada osito con una letra de su nombre, y así, con cinco ositos y alguno más para ponerle unos regalitos, pensé que ya sería suficiente. También he visto muchas tartas en forma de número, y me parecía un detalle muy bonito para los primeros cumpleaños, así que como un mini segundo piso, un número 1 de bizcocho de café, y como base, un bizcocho msc triple chocolate. Los dos rellenos de ganaché de chocolate negro, y el del número 1, además, con almendras troceadas en el relleno (mi hermana me dió la idea y la verdad es que queda riquísimo). Toda la decoración es de fondant de nubes.
A Nahia le encanta probar comidas nuevas, así que por si le apetecía probar algo de su tarta, hice unas magdalenas normalitas, sólo aromatizadas con ralladura de limón, y le puse una a modo de pastelito con su velita. Al final apenas ha probado unas miguitas, aunque eso sí, se mataba por enganchar un trozo del bizcocho de chocolate...
Bueno, unos detallitos: vista frontal de la tarta, con los ositos llevando las letras de NAHIA en primer plano:

El osito de los regalos, el pastelito-magdalena con la velita, el número 1 y las piruletas de estrellas:

Una vista de la tarta desde arriba:

Y la foto del corte:

Como anécdota, después de que ayer terminara a las 2:30 de la madrugada de decorar la tarta, ésta mañana ha sufrido un "accidente". La tenía en la mesa de la sala, Nahia se ha acercado a verla y le ha dado un manotazo al osito de la I y el puntito ha salido disparado. Ha sido fácil arreglarlo, pero lo bueno es que mi marido la estaba viendo y la ha dejado "a ver qué hacia"... Vamos, que si en vez de tirar el puntito de la I, le da por tirar la tarta al suelo, me da un ataque de risa... (no te digo...)
En fin, a mi hijo mayor la tarta le ha encantado, me ha ayudado a poner las estrellas y estaba super orgulloso de que su hermanita ya tuviera un año. Lo hemos pasado muy bien.
Zorionak, princesa!
Bueno, pues llegó mi cumpleaños y aunque no es lo mismo hacer la tarta para una misma, porque lo de sorprender a otro en su día siempre es más divertido, yo también he tenido mi tarta decorada. Hace tiempo mi hijo me dijo que para mi cumple tenía que hacer una tarta de Hello Kitty, busqué ideas y cuando ví este dibujo me pareció de lo más acertado: ¡una Kitty pastelera!

El bizcocho era msc triple chocolate, relleno de ganaché de chocolate con leche, con una rejilla de chocolate blanco y otra de chocolate negro alternadas con el relleno, y bañado con almibar de chocolate. ¿Se nota mucho que me pierde el chocolate? ja, ja, ja...
Aquí la foto del corte, eso blanco que se ve entre medio es la capa crujiente de chocolate blanco, la de negro, con tanto chocolate, obviamente no se ve:

Quedó buenísima, por cierto. Y me encantó ver a mi hijo y a mi sobrino eligiendo trozo: "yo me pido el del corazón", "y yo el del pastelito"... Vamos, que la decoración, sencilla pero resultona, después de todo.
Estas ovejitas son parte de un gran rebaño que anda campando a sus anchas por la red. Fueron el trabajo del tercer curso de fondant del foro Cocinando con el Alma, y las tenía guardaditas en casa esperando una ocasión para ponerlas en una tarta. Como el domingo era el día de la madre, pues pensé que era la ocasión perfecta, ya que nos reuníamos a comer tres madres, (mi madre, mi hermana y yo) con toda la tropa. Así que como de costumbre, yo llevé el postre.

El bizcocho era de vainilla con buttermilk, receta de Lara de Tartacadabra. Lo probé para la tarta anterior, la del hada de las flores, y me pareció buenísimo, así que esta vez tamaño familiar. Relleno de buttercream de chocolate, también de Lara. Era una tarta bastante grande para los que estabamos y cayó casi entera, nos llevamos un trozo mi hermana y otro yo para el desayuno del día siguiente y no sobró más. Es una receta que repetiré con toda seguridad porque me ha encantado, es un bizcocho muy jugoso, no hace falta bañarlo con nada porque no se reseca con el fondant. Y el relleno... bueno, es que a mi me pierde el chocolate, qué más puedo decir...
Aquí la foto del corte, ¿a que tiene una pinta estupenda?

Detalle de las ovejitas (antes de ponerlas en la tarta):

Os aconsejo que os deis una vuelta por el blog de Lara porque tiene unas cositas realmente fantásticas, pero de todas formas os pongo aquí también la receta del Bizcocho de vainilla con buttermilk:
Ingredientes:250 g de harina
1 ½ cucharadillas de levadura (Royal, por ejemplo)
½ cucharadita de bicarbonato
¼ cucharadita de sal
200 ml de buttermilk (suero de mantequilla)*
1 ½ cucharaditas de extracto de vainilla
125 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar
3 huevos (L) (a temperatura ambiente)
* Lara nos explicó que el Buttermilk o suero de mantequilla es un ingrediente que se usa muchas veces en recetas extranjeras. En Holanda se puede comprar en cualquier supermercado, pero aquí en España no es muy común, o mejor dicho, es un ingrediente raro. En algún supermercado también lo venden, yo lo he visto en Alcampo, por ejemplo. Pero puedes hacerlo tú mismo, añadiendo una cucharada de vinagre blanco o zumo de limón (colado) a 240 ml de leche. O puedes usar 0,75 dl de yogur y 1,25 ml de leche. Es un ingrediente que hace el bizcocho superjugoso. Atención, tened en cuenta que la cantidad de leche para una cucharada de zumo de limón son 240 ml, pero para el bizcocho solo hacen falta 200 ml. El envase que vendían en el Alcampo era bastante más grande así que yo decidí hacerlo con el zumo de limón. Basta dejarlo 10 minutos y ya se puede usar.
Mi bizcocho tiene tres capas porque la primera la hice con la masa que me sobró del bizcochito de la tarta del hada. Con las cantidades que aquí se indican hice otro bizcocho del que salieron otras dos capas. La receta original está indicada para un molde de 20 cm, y dice que si se hornea toda la masa en un molde tarda mucho, pero en mi molde de 26 cm la verdad es que se hizo bastante rápido, unos 45 minutos, vamos, lo normal. Bueno, yo os pongo las indicaciones de Lara y cada uno que lo haga en el molde que más le convenga:
Engrasa dos moldes de 20 cm y precalienta el horno a 160ºC. Puedes cocinar este bizcocho también en un solo molde; en este caso el bizcocho crece unos 6-7 centímetros, pero necesita una duración de cocción bastante mayor (más o menos 1 a 1,5 horas). Empieza a comprobarlo con un pincho de madera después de unos 45 minutos. Para que el bizcocho no se queme por arriba puedes cubrirlo (después de 45 minutos) con papel de aluminio.
Bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa esponjosa y suave. Pon la batidora a una velocidad más baja y añade los huevos, uno a uno, para que se mezclen bien y le entre bastante aire a la masa.
Mezcla la harina, levadura, bicarbonato y sal en un cuenco. Vierte el extracto de vainilla con el buttermilk. Añade ahora, alternativamente, un poco de harina y un poco de buttermilk a la masa. Empieza y acaba con la harina.
Mezcla todo a baja velocidad, lo justo hasta que la harina y el buttermilk estén incorporados.
Vierte la masa en los dos moldes y cocina unos 25 a 35 minutos (depende de tu horno), comprobando después la tarta con un pincho de madera. Pero también puedes verlo en el bizcocho: si está listo se suelta del molde.
Deja los bizcochos enfriar en los moldes unos 15 minutos. Después puedes dejarlos enfriar en un rejilla para tartas. Si quieres puedes congelarlos también, va estupendo.
Yo no he probado a congelarlos, pero lo probaré, porque si es cierto que quedan estupendos, viene bien saberlo.
Bueno, y ya puestos, la receta del Buttercream de chocolate:
Ingredientes:
175 g de chocolate negro
250 g de mantequilla suave
275 g de azúcar glass (tamizado)
1 cucharadita de esencia de vainilla
Funde el chocolate al baño María o en el microondas a baja potencia. Déjalo enfriar un poco.
Bate en otro cuenco la mantequilla hasta que quede suave y cremosa. Añade el azúcar glass tamizado y bate todo a alta velocidad hasta obtener una crema ligera (y bastante blanca). Al fin añade la esencia de vainilla y el chocolate y bate todo junto (a alta velocidad) hasta que quede cremoso y brillante.
Pues eso es todo. Un buen trabajo para la batidora entre la masa del bizcocho y el relleno, y eso que a mí lo de hacer las masas a máquina no me va mucho, soy más bien de varillas o espátula para mezclar, me pareció en un principio un poco engorroso, pero la verdad es que mereció la pena.
Si alguien se anima a probarlo espero que me cuente qué le pareció.
Esta tarta la he hecho para un curso del foro "Cocinando con el alma". El objetivo era aprender a modelar un personaje, que podía ser un hada, un ángel, una niña de comunión o cualquier cosa parecida, para servir en tartas de bautizo, primera comunión, o simplemente como ésta, que como yo no tenía previsto ninguna de las dos cosas, he hecho una tarta primaveral, sin más.

La verdad es que no pensé que fuera tan complicado modelar un personaje. Casi puedo decir que con lo único que estoy satisfecha es con el pelo, bueno, y tal vez las alas... Lo demás, es obvio que tengo aún mucho que practicar, pero bueno, en ello estamos. También es verdad que la masa para hacerla era pasta de goma, yo nunca la había utilizado antes, y será que al fondant de nubes ya le tengo cogido el puntillo, pero no sé, lo controlo mejor. Tendré que hacer algún personaje en fondant, a ver si ha sido por la masa, ja, ja, ja...
El bizcocho es de vainilla con Buttermilch, receta de Lara, de Tartacadabra (buenísimo, Lara, muchas gracias por la receta), con tres capas de relleno: nocilla, crema de cacao y dulce de leche. No lo bañé con almibar ya que es un bizcocho realmente jugoso.
Bueno, una confesión: bizcocho, lo que se dice bizcocho, sólo es el pequeño del piso de arriba, el que va pintado en verde. El piso de abajo es una caja de galletas forrada como si fuera un bizcocho... lo que se llama una tarta falsa. En fin, eso también teníamos que aprenderlo ¿no? A veces quieres que una tarta luzca alta, con más de un piso, pero no hay tantos invitados como para comer tanto pastel... pues ésa es la solución, un piso falso de tarta. Bueno, éso creo que me quedó muy bien. Y las rositas, me encanta cómo me han quedado... a algunas cosillas ya les voy cogiendo el truco, porque éstas nunca me salían.
Bueno, pues espero que el próximo modelado me salga un poco mejor, de los errores se aprende.

Esta tarta ha sido todo un reto, y he disfrutado un montón haciéndola. Para todos los que, como yo, no sepáis dónde está ni cómo es (bueno, ahora sí lo se) éste es el Cerro de Siete Colores:

Está en el norte de Argentina, en la provincia de Jujuy, y de por allá es Álvaro, el papá de una amiguita de mi hijo. Su mujer, Ainhoa, y yo pasamos muchas tardes juntas en el parque con los niños, y desde que le comenté mi afición por la decoración de tartas, los dos suelen ver mi blog asiduamente. Hace ya algún tiempo ella me comentó que le gustaría que le hiciera una tarta decorada para el cumpleaños de su marido, porque quería darle una sorpresa con algo de temática argentina. Había pensado en el Cerro, aunque no sabía si yo se lo podría hacer.
La verdad es que el tema de los colores parecía complicado pero me hizo mucha ilusión que pensara en mí para prepararle esa sorpresa a su marido, así que le dije que sí, que iba a ver cómo, pero que se la hacía.
Estuve recabando información sobre la pintura sobre fondant y por fin, esta mañana le he dado su tarta:

Me pidió que el bizcocho fuera de chocolate, así que es un brownie de chocolate, y el relleno de dulce de leche, por supuesto. El fondant está pegado sobre una capa de crema de chocolate, ya que no quería que quedara excesivamente dulzona si sólo le ponía dulce de leche. Va mojada con almibar de cacao, y toda la decoración está hecha de fondant (bueno, las espinitas de los cactus y las letras de cactus son fideos de azúcar).
Me lo pasé genial haciendo los detallitos. Quería que se pareciera lo más posible al original, y aunque pintar las rayas de colores fué relativamente complicado por aquello de conseguir la mezcla adecuada de colores, y distribuirlos de manera similar al original, quedé bastante satisfecha del resultado.

Pues les ha gustado mucho la tarta a los dos. Y su hija se ha pasado el día pidiendo comerse una casita, y los cactus, su madre me ha dicho que ha tenido que hacer verdaderos esfuerzos para que la tarta llegara entera a la celebración en la cena, ja, ja, ja... (no esperaba menos, es la reacción típica de los niños con las tartas fondant). Y yo me he alegrado un montón de que le haya gustado la sorpresa.
¡Feliz cumpleaños, Álvaro! Zorionak!
Ésta es una tarta un poco especial ya que lo que se celebra es el tercer aniversario del foro "Cocinando con el Alma". Yo llevo en ese foro mucho menos tiempo, porque apenas hace seis meses que descubrí el fondant para la decoración de tartas, y a partir de entonces es cuando empecé a participar en él y a aprender y compartir un montón de cosas. Coincidiendo con el aniversario nos han propuesto presentar alguna cosita inspirada en el foro como aportación de las "almitas" (que así nos llamamos las foreras de esta casita).

Pues ésta es mi aportación. Pequeña y sencilla pero me ha gustado un montón el resultado, mi hijo me ha ayudado a hacerla y nos lo hemos pasado pipa los dos.

El bizcocho es de limón, sencillito. El relleno una crema de limón que leí en algún otro blog que era de Roser (de blogolosas), muy fácil de hacer y muy rica: leche condensada batida con zumo de limón. El sabor ácido del limón contrarresta muy bien el dulzor de la leche condensada y viceversa. El resultado es una crema suave y fresquita, nada empalagosa. Me ha gustado mucho.
Y bueno, ya veis los detallitos, hay merendola para todos: sandwiches, rosquillas, tartaletas de mousse de chocolate, fresa y limón, un pastelito por ahí suelto, y la tarta, de chocolate, de dos pisos y con sus tres velitas, faltaría más.

¡Felicidades al foro y a todas las almitas!
Hace tiempo que tenía esta receta en mi lista de pendientes, y hoy por fin la he hecho. La saqué del blog de Morgana, que es una auténtica experta en el Madeira Sponge Cake, pues creo que en ningún otro sitio he visto tantas variantes de la receta como en su blog. Reconozco que a mí, el chocolate me pierde, así que cuando ví esta receta supe que tenía que probarla.

En fin, está buenísimo, qué más puedo decir. Me ha encantado porque así tengo un bizcocho alternativo a mi ya famoso Bizcocho brownie al microondas, que la pega que tiene es que tengo que hacerlo siempre en el mismo molde porque es el único que me cabe en el microondas y me garantiza que no se saldrá. Éste se tarda un poco (bastante) más en hacer, pero la ventaja es que en el horno puedo usar moldes de cualquier tamaño y forma. Creo que es el bizcocho que voy a poner para mi tarta de cumpleaños...
Bueno, y la receta la podéis ver con su paso a paso y todo aquí, pero os la pongo de todas formas:
MSC triple choco (en versión mini, multiplica cantidades si quieres un bizcocho mayor):
100 g de mantequilla
100 g de azúcar
3 g de azúcar vainillado
2 huevos grandes (L)
1 tableta de 100 g de chocolate al 74%
100 g de harina con levadura (bizcochona o similar)
de 0 a 50 g de harina sin levadura adicional (*)
(*) No hace falta que añadas más si vas a hacer magdalenas o bizcocho tal cual pero si vas a usar el bizcocho para tartas decoradas pesadas o para tornear, a lo mejor te conviene añadir un poco más de harina sin levadura. Echa más o menos según quieras el resultado más denso o más esponjoso respectivamente, yo en este caso eché 20 g.
-Bueno, he copiado el texto tal cual del blog de Morgana. Puntualizaré que yo usé 2 huevos medianos porque son los que suelo utilizar, y hago los bizcochos con estas mismas proporciones y huevos medianos y me quedan bien, así que no me he complicado. El chocolate que he utilizado creo que era al 70% pero me ha quedado buenísimo de cualquier manera. Y al igual que Morgana, le he puesto 20 g. de harina sin levadura, más que nada porque me preocupaba un poco que se me rompiera el bizcocho-
Precalentar el horno a 160ºC y preparar el molde que vayas a utilizar.
Trocear 60 g de chocolate y fundirlo con cuidado de que no se queme (yo lo he hecho en el microondas). Reservar.
Con el resto del chocolate, rallar más o menos la mitad (unos 20 g).
Picar el resto un poco más grueso con un cuchillo y reservar ambos chocolates.
Como en el caso de un MSC normal, batir la mantequilla con el azúcar hasta que el resultado esté esponjoso, haya subido bastante y aclarado en color.
Añadir los huevos uno por uno y, cuando estén incorporados, añadir el chocolate fundido.
Remover hasta que el chocolate quede bien mezclado.
Agregar por último la harina y remover la mezcla hasta que esté incorporada. Por último, añadir los chocolates rallado y troceado y remover un poco para que se repartan.
Llevar la mezcla al molde o moldes y poner en el horno. El tiempo de horneado dependerá del tamaño de lo que estés horneando. Si haces magdalenas, tardarán menos que si haces un bizcocho plano y el plano tardará menos que uno redondito y más alto. Vete vigilando el horno y cuando veas que ha subido y parece estar, lo pinchas con cuidadito. Yo he utilizado mi molde redondo de pirex de 20cm y ha necesitado casi una hora. Al cabo de 40 minutos he comprobado que aún estaba a medio hacer (insertando un pincho de brocheta) y además el centro no había subido mucho, así que le he subido un poco la temperatura al horno (a 175º que es la temperatura a la que yo suelo hornear los bizcochos). Al poco ha empezado a subir un poquito más el centro, y se ha hecho perfectamente. Creo que mi horno y yo nos vamos conociendo, ja, ja, ja...
Cuando el bizcocho esté hecho, se saca del horno y se deja enfriar unos 10 minutos en el molde. Pasado ese tiempo, se le da la vuelta y se deja enfriar del todo en una rejilla.
No he podido esperar a que se enfriara del todo antes de tirarle el primer pellizco... Mmm... qué bueno. Tenéis que probarlo.

Hace tiempo vi unos cupcakes decorados con galletas de ositos, que se llamaban así: "ositos en la playa". Me parecieron graciosísimos. Y para el cumpleaños de Mikel, que me pone todos los dias el café que me carga las pilas para la oficina, enseguida tuve claro que ésta era la tarta perfecta. No en vano sus forma favorita de pasar las vacaciones es la playa. Y por lo menos así tiene un trocito de playa para celebrar su cumple, ja, ja, ja.

El bizcocho era de chocolate al microondas (sin nueces porque andaba pillada de tiempo, y así sólo también está muy bueno). El relleno, una capa de nocilla y otra de crema de chocolate y para pegar el fondant, dulce de leche. Y bañada con almibar de café bombón (vamos, con leche condensada).

Como veis tengo fotos desde todos los ángulos, ja, ja, ja... Es que quiero que se vea bien todo. Me lo pasé genial moldelando todos los detallitos: los bañadores, las gafas de sol, el bolso y la mochila... Estoy especialmente orgullosa de las palmeras. La idea inicial era hacer un par de palmeras grandes y clavarlas en la tarta con brochetas de madera, pero no había mucho espacio en la zona de "arena" y al intentar montarlas se me rompieron, así que pensé: "bueno, pues pongo unas palmeritas pegadas alrededor". Y me parece que la solución fué de lo más acertada. También me gustó mucho cómo quedó el agua. Arrugué el fondant a propósito para formar "olas" y luego lo teñí un poco a manchas blancas con una esponjita para simular la espuma del mar. Pinté el "Zorionak Mikel" con un pincel, y las burbujitas con un tubito de plástico mojado en colorante blanco. A mi por lo menos me encantó el resultado final.

Me gustó mucho darle la sorpresa, porque cada vez que pruebo una receta nueva de un bizcocho o galletas o algo así y me llevo un poco a la oficina para tomármelo con el café, le doy también a probar, y me da su opinión. Y había visto algunas de mis tartas fondant en foto, pero ninguna real. Y la cara que puso desde luego mereció la pena, creo que le encantó. De hecho espero que no se le haya estropeado la tarta porque ayer la tuvo todo el día en el bar "de exposición" y se la llevó a casa y la metió en el frigorífico (que casi es un milagro que no se le haya deshecho el fondant) y esta mañana todavía no la había cortado porque le daba pena.

A ver si mañana me cuenta por fin si estaba buena o la va a momificar porque le sigue dando pena cortarla, ja, ja, ja...


Este ha sido mi trabajo para un curso organizado por el foro "Cocinando con el Alma". Había que hacer una tarta con forma de reloj, y ésta es la mía. Tengo que agradecer a las profesoras y a las compañeras el entusiasmo que han puesto porque había un ambientillo que para ser un curso on-line era difícil de imaginar. Todas las compañeras han hecho relojes realmente vistosos, y la experiencia ha sido muy enriquecedora y muy divertida, la verdad.

He tenido una semana liada y empecé tarde a hacer los preparativos así que no me compliqué mucho con el bizcocho. Hice un msc de piña, con gelatina de piña, igual que el msc de fresa que utilicé para la cesta de chocolates pero esta vez le puse menos proporcion de gelatina, un 25%. Y está buenísimo, tiene un sabor delicioso, nada empalagoso, una textura esponjosa y suave, y me ha sorprendido pero mucho. Lo volveré a hacer seguro y más de una vez. Ésta es la foto del corte:

El relleno que proponían era una buttercream de limón, y estuve a punto de cambiarla por mermelada de naranja, pero al final decidí hacer la buttercream. Reconozco que no me gustó mucho, me resulta demasiado empalagosa. La próxima vez probaré con la mermelada, que me he quedado con las ganas.
Toda la decoración es de fondant de nubes, y la correa del reloj fondant de chocolate. Para imitar el color plateado en la parte gris del reloj nos dijeron un truquito que era pintarlo con un poco de gelatina disuelta en agua. Tanto como metalizado no queda, pero le da un brillo bastante logrado. Tengo que probarlo en alguna tarta colorida porque tiene pinta de que le daría un toque espectacular.

Espero poder hacer algun otro curso porque me ha encantado, he aprendido mucho y me lo he pasado muy bien. Y de paso he salido un poco de las tartas infantiles...

Esta tarta era para un triple cumpleaños, así que por fin me lancé a hacer tres pisos, aunque no muy grandes, que tampoco ibamos a ser tantos. Hoy celebrabamos con la familia de mi cuñado su cumpleaños, el de mi hermana y el de mi madre. En su momento cada uno ya había tenido su tarta, pero quería hacer una más grande, y ésta era la ocasión perfecta, una tarta para los tres.

Como el bizcocho preferido por mi familia es el brownie de chocolate al microondas, pues no me he cortado ni un pelo: el piso de arriba, brownie de chocolate relleno de nocilla y bañado con almibar de cacao (principalmente para los niños); el piso intemedio, bizcocho de chocolate (brownie sin nueces) relleno de mermelada de naranja dulce y amarga, bañado con sirope de naranja al cointreau, y el de abajo, brownie de chocolate relleno de crema de chocolate y bañado en almibar de café. Con éste experimenté a hacer el brownie en el horno en lugar del microondas, porque necesitaba hacerlo en un molde más grande. Ha quedado muy bueno, pero me da la impresión de que la masa sube más en el microondas.
Estaba buenísima, la verdad. Los tres pisos. Pero a mi tal vez el que más me ha gustado ha sido el de mermelada de naranja, la mezcla de sabores es realmente deliciosa.

Me he pasado una semana modelando animalitos, pero la cara de mi sobrino y su primo cuando se los he repartido (mi hijo ya los había visto y ya había elegido los suyos) ha sido lo mejor. Se iban a llevar cada uno uno al colegio mañana para enseñarlos a sus amiguitos (si aguantaban sin comérselos, ja, ja, ja...)

A ver si me sigo animando con el modelado, que parece que le voy cogiendo el truquillo...
Hoy ha sido el cumpleaños de mi cuñado, y hace ya un par de semanas decidí cómo iba a ser su tarta:

Como ibamos a estar poquitos, es casi una mini-tarta, pero me ha encantado el resultado, y creo que a él también. Es muy aficionado al fútbol, y concretamente de la Real Sociedad, así que pensé que una tarta-camiseta, con su nombre y los años que cumple como número quedaría muy simpática. Como me pasa siempre, hubo un momento, cuando empecé a recortar los recovecos de dibujo de la camiseta, que pensé que no me iba a salir... pero me salió. Hasta me atreví con el pincel para poner el "zorionak", porque las letras eran demasiado pequeñas para recortarlas en fondant.
El bizcocho era un MSC de compota de manzana bañado con sirope de limón y relleno de mermelada de melocotón. Buenísimo, super jugoso.
El MSC de manzana lo publicó en su blog Morgana hace poquito. Ella lo preparó con un bote de puré comprado, pero por lo que explicaba no era más que compota de manzana (sin azucar) triturada. Así que aprovechando que es la merienda favorita de mi peque, pelé unas cuantas manzanas más y el puré de compota de manzana que le añadí al bizcocho fué casero.
El sirope de limón venía en un librito de recetas que tengo. Se hace con 60ml de zumo de limón y 55g de azúcar (para mi bizcocho incluso me sobró). Se calienta el zumo con el azúcar sin dejar que hierva y removiendo con una cuchara hasta que el azúcar se disuelve. Entonces se lleva a ebullición durante un minuto y se retira del fuego. Lo pincelé sobre el bizcocho una vez frío, y lo rellené con mermelada tibia para que el relleno quedara fino. La combinación de sabores es perfecta.
Os pongo una foto más de cerca. Se ven más los fallos, pero bueno, también se ven mejor los detalles ¿no?

¡Zorionak Joxe!
Hoy he probado una nueva receta de magdalenas de un librito que compré hace poco, y ha sido una verdadera sorpresa porque son muy fáciles de hacer y están buenísimas.

INGREDIENTES:
- 200g de harina (*)
- 200g de azúcar
- 200g de mantequilla
- 4 huevos
- 1 cucharadita de levadura en polvo (*)
- moldes de papel
(*) Bueno, como ya sabéis yo tengo costumbre de usar harina leudante casi siempre, así que en lugar de utilizar la harina y la levadura por separado, le he puesto Bizcochona y listos.
PREPARACIÓN:
- Precalentar el horno a 180º
- Batir energicamente los huevos con el azucar hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa. Derretir la mantequilla en el microondas (o al baño maría) sin que se caliente demasiado, e incorporarla a la masa sin dejar de batir.
- Agregar la harina con la levadura y mezclar bien.
- Verter esta preparación en los moldes para magdalenas sin untar, llenándolos sólo hasta la mitad.
- Introducir en el horno hasta que se doren. (La receta indicaba unos 30 minutos, pero las mias en 25 estaban hechas). Sacar y dejar enfriar.
Yo he hecho la mitad de la cantidad indicada en la receta, y salen casi una docena. Cuando había echado la masa en 5 de los moldecitos he pensado tunearlas un poco y le he puesto al resto de la masa unas gotas de esencia de vainilla. He llenado otros 3 y les he puesto por encima azucar vainillado. Y a las últimas 3 les he mezclado en la masa unos confettis de estrellitas de colores, porque he visto por ahí bizcochos confetti y quería ver cómo quedaban. No se han fundido del todo (tal vez es poco tiempo) pero supongo que si lo hago con un bizcocho, que necesita más tiempo, quedará más fundido y más integrado con la masa. No afecta para nada al sabor, al fin y al cabo no es más que un poco de azucar extra, y quedan muy monas con esas chispitas de colores. La próxima vez lo probaré en un bizcocho. Os pongo una foto del corte para que veáis lo coloridas que quedan.

Las 3 de arriba son con azúcar vainillada, las 4 centrales sin nada añadido, y las de abajo las de confetti. Para la primera foto ya había caído una de las sencillas y para ésta mi hijo se encargó de una de confetti. Es curioso, no sé por qué pero las que mejor mantienen la forma son las que no llevan nada añadido. En cualquier caso, todas quedan bastante bonitas.
De sabor y textura me han encantado todas, las que no llevaban nada, las de vainilla y las de confettis. Quedan muy esponjosas y muy ricas. La próxima vez haré la receta entera o incluso más, porque entre mi hijo y yo ya nos hemos comido casi la mitad esta tarde... !no nos van a llegar ni para el desayuno de mañana!
Esta tarta se la hice hace unos dias a mi marido para una cena con los compañeros de trabajo.

El bizcocho es (otra vez) brownie de chocolate relleno de crema de chocolate y bañado de almibar de café.
Quería algo sencillo así que pensé en una tarta tipo regalo, con un gran lazo (y tan grande, me quedó enorme, ja, ja, ja). No me compliqué con los colores porque aproveché algo de fondant del que tenía preparado de las últimas tartas. El lazo no se acabó de secar del todo y no se quedó todo lo rígido que yo hubiera querido, pero me gustó bastante el resultado, a pesar de todo. Estrené un cortapastas ondulado que compré la semana pasada, y le da un toque muy mono a la lazada, creo yo. Bueno, a él le gustó y dice que estaba buenísima, así que misión cumplida.

Hoy era el cumpleaños de mi hermana, y aunque ya lo celebramos el otro dia con la tarta de abejitas, nos hemos juntado a tomar un cafe y un sorbito de cava, y a comer un pastelito. Ya tenia ganas de hacer algo nuevo porque ultimamente toda mi familia se ha vuelto fan del bizcocho brownie. Esta vez no he preguntado, y he hecho algo distinto porque me apetecía: un bizcocho de fresa.

Quería hacer algo pequeño, y me han venido genial unos moldes de silicona que compré hace un par de semanas en el bazar chino (qué peligro tengo cuando me meto ahi...). Uno tipo plum-cake pequeño y el otro en forma de estrella (ése era para probar el bizcocho antes de llevarlo, no fuera que no me quedara a mi gusto).
En fin, la receta hace tiempo que la tenía para hacer. La vi en el blog de Morgana http://blogolosas.com/index.php?blogId=2 y por fin hoy la he probado. La verdad es que sabe un montón a fresa, es muy original. Y queda rosita, muy mono.
INGREDIENTES (os lo pongo tal y como yo lo he hecho):
100 gr. de mantequilla
40 gr.de preparado para hacer gelatina de fresa en polvo + 60 gr. de azucar.
2 huevos.
150 gr. de harina con levadura (Bizcochona)
2 cucharadas de sirope de fresa
PREPARACIÓN:
Con los ingredientes a temperatura ambiente, se precalienta el horno a 170º. En un bol se mezcla la mantequilla con el preparado de gelatina y el azucar, primero con una cuchara y luego con varillas manuales. Cuando la mezcla se pone esponjosa y aumenta de tamaño se añaden los huevos uno a uno, no añadiendo el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado. Se echa el sirope de fresa y se mezcla, y por fin se añade la harina tamizada, se mezcla todo bien de nuevo y al horno. A pesar de ser pequeño tardó bastante en hacerse, como 45 minutos. Al ser sólo de dos huevos, y repartidos en dos moldes pensaba que con media hora o poco más bastaría, pero al pincharlo estaba aún crudo por dentro... casi me asusté porque la masa era bastante "chiclosa", pensé que aquello no se cuajaba, pero con 10-15 minutos más quedó perfecto. El deL molde de estrella como era aún más pequeño sí se hizo en media hora.
La ventaja del molde de silicona es que no hace falta encamisarlo (o sea, el paso de untar con mantequilla y echarle harina). Se desmolda divinamente y se limpia genial. Al de plum-cake le he encontrado una pega: se deforma un poco con el peso de la masa, pero bueno, tampoco nos vamos a quejar.
Y como decía un viejo profesor que tuve: "ahora viene lo bonito"... no lo iba a dejar así tan sosito, ¿no? Había visto esas preciosas tartas tipo cestita, y decidí probar a hacer algo similar en plan sencillo:

Abrí el bizcocho por la mitad y lo rellené de chocolate sabor a fresa (idea también tomada de Morgana). Se funde chocolate para postres y se le añade zumo de fresas y un par de cucharadas de sirope, se bate bien y listo. Dejé que el chocolate se enfriara un poco y también cubrí la parte superior y los laterales, y justo después coloqué Mikados alrededor (recortados, obviamente) y bolitas de chocolate tipo Malteesers por encima. Lo metí al frigo y al solidificarse el chocolate, se queda todo sujeto en su sitio, los Mikados y las bolitas. A mi me pareció que había quedado muy mono. Yo quería haber puesto barquillos alrededor, tipo Funtubbies, pero no había en el súper. La verdad es que habrían quedado mejor en un pastel más grande, para éste quedaron bien los Mikados. Y estuve a punto de sustituir las Malteesers por Lacasitos, seguro que habría quedado super bonito también. En otra ocasión lo probaré.
En fin, estaba muy bueno, pero advierto que el chocolate sabor a fresa es solo para golosos empedernidos. A pesar de ser chocolate negro, el zumo y el sirope le cambian mucho el sabor, le queda un gusto muy dulzón.
Seguiremos experimentando con ésto del chocolate de sabores porque promete... Y me ha gustado lo del bizcocho con gelatina de sabores, tendré que probar el de piña, el de kiwi y el de frambuesa, que me encantan, aunque creo que para la proxima vez aumentaré la proporción de azucar y disminuiré la de gelatina.
Bueno, y os pongo la foto del corte, que no ha salido muy bien, pero ¿a que dan ganas de probarlo?

Hace un par de meses, cuando apenas habia empezado con esto del fondant, descubrí por comentarios en foros y blogs quién era Debbie Brown. Es una diseñadora de tartas americana, que hace cosas realmente preciosas. Desde tartas sencillas y encantadoras hasta diseños tan espectaculares que yo jamás hubiera pensado que pudieran hacerse. Me pasé un dia entero viendo sus tartas en su pagina web y cuando vi ésta, supe que iba a ser la tarta de cumpleaños de mi hermana.

Aunque su cumple es el miércoles, lo hemos celebrado hoy con la consiguiente comida familiar, y por supuesto, yo llevaba la tarta. A petición expresa de la homenajeada he tenido que hacer de nuevo un bizcocho brownie (a ver si me dejan cambiar de sabor, que ya sé que está bueno, pero me apetece probar cosas nuevas...), mojado con almibar de café y vainilla, y relleno de crema de chocolate. He utilizado unas latas de crema Nestlé Postres que venden ya preparada. Las ví en el súper y pensé que podía ser una buena opción para casos en los que andas con prisa, así que decidí probarla. Sinceramente, ayer cuando estaba montando la tarta, probé la crema y no pude decidir si me gustaba o no... el chocolate no sabía ni remotamente como una crema casera, tipo ganaché o similar. Tenía un sabor como ahumado, indefinible. No sabía cómo iba a quedar el resultado final, pero la verdad es que estaba buenísima. La mezcla entre el bizcocho, el almibar y el relleno ha salido perfecta. No han quedado ni las migas. Y mi sobrino se ha enfadado porque ha dejado su trozo a medias para ir a jugar y para cuando ha vuelto, mi hermana se lo había comido y no quedaban ni migajas de la tarta, ja, ja, ja...

La tarta era más bien pequeña, pero eramos pocos para repartir, así que la medida ha sido justo la necesaria, el que ha querido ha repetido, y no ha sobrado nada, perfecto.

Aquí la foto del corte. ¿No tiene una pinta estupenda?

Aunque es una tarta sencilla el forrado fué más complicado de lo que yo pensaba que sería. Por un momento incluso dudé de que me fuera a quedar bien... pero bueno, al final sí quedó bastante correcta. Y las abejitas y las flores me gustaron mucho. Eso sí, las abejas tuvieron que ir pinchadas con palillos porque pegarlas en inclinado era misión imposible, se caían de todas todas... menos mal que con los palillos y unas bolas de papel de cocina para sujetarlas en su sitio hasta que se secaran, hoy lucían perfectas.
Aquí en la caja listas para ser transportadas:

Y explico el rótulo: "Zorionak Esti", o sea, "Felicidades Esti (Estíbaliz)", pero con la S invertida. Ví tartas de este tipo en las que ponía en inglés "Happy Bee-day" haciendo un juego de palabras entre Bee (abeja) y Birthday (cumpleaños). Perdonadme si pensáis que soy muy obvia con las explicaciones pero no todo el mundo sabe inglés. Pues automáticamente me vino el juego de palabras, o la broma correspondiente en euskera. Invirtiendo la S, Esti se puede leer Ezti, que en euskera significa "miel". Me pareció gracioso. Y lo puse.
Pues creo que a mi hermana le ha encantado la tarta. Nos lo hemos pasado muy bien celebrando el cumpleaños. Y yo estoy super orgullosa del dominio que estoy adquiriendo del fondant. Ya tengo en mente alguna tarta más de Debbie Brown...
Ayer teníamos comida-reunion de trabajo, y como la semana pasada había sido el cumpleaños de Ainhoa, pensé que podía hacerle una tarta y darle una sorpresa. En la feria de "todo a 1 euro" del Alcampo de la semana pasada tenían unas muñecas que pedían a gritos que alguna repostera aficionada se las llevara para hacer una Tarta Princesa, y no pude resistirme. Ainhoa tiene una hija con la edad perfecta para aprovechar la muñeca, así que era la ocasión perfecta.

He aprendido dos cosas importantes con esta tarta: la primera, que es una locura hacer una tarta en una sola mañana sin tener nada preparado de antemano (y qué habría sido de mi sin mi bizcocho brownie al microondas), y la segunda, que es bastante más dificil de lo que parece en un principio conseguir las formas y proporciones adecuadas para la muñeca. Había visto tartas de este estilo de muchos tipos, algunas preciosas, otras bastante dignas, y otras que parecía que a la muñeca le habían cortado las piernas por encima del tobillo (y no se si era el caso, o era una de esas muñecas de medio cuerpo, en cualquier caso escasa de talla). Yo metí la muñeca entera dentro, y me las vi negras para conseguir suficiente altura.
El bizcocho obviamente tenía que ser el brownie de microondas porque una mañana no da para hornear y montar y todo, y tuve que hacer tres bizcochos. Uno con el molde de pirex que uso habitualmente, otro con un bol de desayuno para darle la forma a la parte de arriba de la falda, y otro más con la masa sobrante, en el molde de pirex de nuevo para conseguir más altura, porque no me llegaba. Para que la falda mantuviera un poco la forma, en vez de colocar el bizcocho del bol sobre el otro y recortar a ojo la forma, coloqué el bol encima y recorté el sobrante, de forma que la falda quedó con menos vuelo pero relativamente recta. Y aún tuve que utilizar algunos recortes para completar la zona de la cintura porque seguía quedandose corto.

Lástima que no tuve más tiempo para haber enfriado bien el bizcocho antes de cortarlo y montarlo, habría estado más compacto y habría quedado más liso al tornearlo, pero bueno, para haberla hecho a contrareloj quedó muy bonita. El bizcocho iba relleno de dulce de leche, y al empezar a montarla me dió un pequeño susto porque alguna de las capas empezó a deslizarse sobre la de abajo... pensé que se me desmontaba, pero no, aguantó el tipo. Una vez forrada el fondant la sujetó en su sitio.
Tuve que hacerle unos apaños al vestido porque no me llegaba el fondant que tenía preparado, y no me daba tiempo de hacer más. Al final tuve que salir casi corriendo de casa porque no llegaba a la comida, y rogando que no se me desmontara la tarta por el camino, pero llegó entera.
La cara de sorpresa que puso mereció la pena. Me daba un poco de pena no haberle hecho algo un poco más elaborado, pero bueno, al final la tarta salió muy bonita, y fue un regalo muy original y completamente inesperado, así que creo que le gustó mucho.
Me sirvió de práctica, y a pesar de las prisas y el estrés, me divertí mucho haciéndola, así que no será la última.

Zorionak Ainhoa!
Hoy hemos estado celebrando el cumpleaños de mi madre. Hacía tiempo que tenía pensada la decoración de la tarta, y menos mal que la habia ido preparando poco a poco, porque ya se sabe, a última hora todo son prisas. Como tenía bastante adelantado la he montado casi en un momento, y la verdad es que me ha gustado mucho el resultado. Mi hijo me ha ayudado a colocar algun bichito y alguna flor, y ha guardado la sorpresa hasta el final. Y ha merecido la pena, por cómo ha dicho al verla "Ayyyyy, qué bonita". Creo que le ha gustado mucho.

El bizcocho era un brownie de chocolate, el que publiqué hace unos días, que se hace en un momento en el microondas (parece mentira, con lo bueno que está). Le he puesto la mitad de la cantidad de nueces y picadas muy finitas, porque no quería renunciar al sabor que le dan al bizcocho pero tampoco quería arriesgarme a que se rompiera al cortarlo para rellenarlo. El relleno ha sido una crema de moka, que después de ver no se ni cuántas recetas distintas, al final le he puesto como 125g de mantequilla a temperatura ambiente y 125g de azucar glass, batidas con media taza de café (preparado con café soluble descafeinado) y la verdad es que ha quedado muy buena. Con esas cantidades no sale mucha crema pero el bizcocho era pequeño. Lo he emborrachado también un poco con almibar de café, y estaba buenísimo (hay quien ha repetido dos veces, ja, ja...). A ver si un día de estos me pasa mi hermana una foto del corte (yo hice las fotos en casa pero se me olvidó llevarme la cámara) y edito y la pongo para que veais qué pinta tan apetitosa tenía.

Lástima que se nos olvidó llevar las velitas a pesar de haberlas comprado. Por cierto, para quien no lo sepa, "Zorionak" quiere decir "Felicidades" en euskera.

Zorionak ama!
Esto empieza a ser preocupante. A ver si se me va a olvidar cómo se hace un bizcocho en el horno... En fin, que el sábado con el día horrible y lluvioso que teníamos me dije: "Uf, qué pereza salir... me quedo en casita y voy a probar alguna de las recetas que tengo pendientes" y tenía dos que me apetecían especialmente, un brownie (para el horno) y éste bizcocho de brownie en microondas, y resulta que no tenía suficientes nueces para la otra receta, así que... otra de microondas.

Este bizcocho circula por la web con un éxito rotundo. En el blog en que yo lo descubrí http://lauradeliciosastentaciones.blogspot.com/ lo llama el Brownie de Boir (y en todos los otros blogs y foros que lo he visto también), pero por lo que yo sé, el brownie no lleva levadura, así que esto sería en realidad un bizcocho de brownie. Y por cierto que hay que probarlo. Es realmente delicioso. Ya he decidido que va a ser el bizcocho para la tarta de cumpleaños de mi madre este fin de semana (mi marido, mi hermana y mi cuñado, que lo han probado, ya han dado el visto bueno, asi que voy sobre seguro, ja, ja, ja).
Bueno, a lo que vamos, la receta.
Ingredientes:
-3 Huevos
-125g de azúcar
-3 cucharadas soperas de leche
-125g de chocolate, yo le puse chocolate negro para postres de tableta.
-125g de mantequilla
-Medio sobre de levadura Royal*
-80g de harina
-50g de nueces.
*Como yo tengo costumbre de usar harina de la que ya lleva levadura (Bizcochona), es lo que usé, en lugar de ponerle el medio sobre que indica la receta. Para mí estaba perfecto, y subió más que suficiente.
Preparación:
Primero fundimos la mantequilla y el chocolate en el microondas, controlandolo cada poco tiempo y removiendo para que no se nos queme.
Batimos los huevos con el azúcar con un batidor de mano, añadimos la leche (si se usa levadura suelta, se añade en este punto, yo como la tenía con la harina, la puse después).
Agregamos ahora la mezcla de chocolate y mantequilla, que no debe estar muy caliente y lo mezclamos. A continuación añadimos la harina (en mi caso con levadura), y lo envolvemos todo con una lengua. Por último añadimos las nueces y las integramos en la masa.
Vertemos esta mezcla en un molde apto para microondas, engrasado y enharinado. Lo metemos al micro a máxima potencia, durante 5 minutos, el mio es de 800w, si el vuestro tiene mas, pues 4 minutos y medio. Cuando acabe el tiempo es MUY IMPORTANTE dejarlo reposar 5 minutos mas dentro del microondas.

En el blog de Laura indicaba que el molde no debía ser muy grande, pero lo cierto es que sí es conveniente que sea alto porque sube bastante. Yo tenía dudas de si el centro estaba bien cuajado, porque además ella comenta que su molde es grande y se le queda cremoso como que no termina de hacerse. Como yo quería asegurarme de que quedaba hecho le puse algo más de tiempo, como medio minuto o poco más (tenía la experiencia de saltarme los tiempos en el bizcocho individual de microondas que la primera vez me quedó demasiado seco, así que tampoco quería pasarme). Para mí, quedó perfecto, hecho pero jugoso. Es increíble la textura que le deja el chocolate fundido.
No le puse nada por encima. Tal cual está buenísimo. Probablemente en verano lo pruebe con helado, o en alguna ocasión con chocolate fundido (uf, qué sobredosis de chocolate) pero será en otra ocasión, éste nos lo hemos comido a palo seco y en dos días. Reconozco que tuve que hacer esfuerzos para no comérmelo entero el mismo sábado.


Me estoy aficionando a la repostería rápida. He encontrado otra receta que se hace en un momento, sale buenísima y promete admitir múltiples variantes.

El dia de Reyes Morgana publicó en su blog (del que soy asidua lectora) un pudin hecho con restos de roscón (ver en http://blogolosas.com/index.php?blogId=2), que tenía una pinta fantástica. Pero yo no tenía restos de roscón, así que pensé que tendría que esperar. Luego encontré en el blog de Malu "Trasteando en mi cocina" (http://cocinandoconmalu.blogspot.com/) una receta de pudin de piña en el microondas que me pareció sencillísima y que tenía que estar buenísima.
Y mira por donde a los pocos días me regalan dos Roscones de Reyes recién hechos y a todas luces excesivos para mi marido (que se cansa pronto de esas cosas) mi hijo (idem de idem) y yo, que vale, me comí la mayor parte, pero al final se empezó a resecar y pensé: "¿y si hago un popurrí con la receta de Morgana y la de Malu?". Y bueno, pues lo hice y me encantó, así que aquí lo tenéis:
PUDIN DE ROSCÓN EN MICROONDAS.

INGREDIENTES:
-Restos de Roscón de Reyes (o de cualquier otro tipo de bollería, imagino que admite mil variantes).
-Leche para remojar.
-3 cucharadas de azúcar + 1 para añadir a la leche de remojar.
-3 huevos medianos
-Un brick pequeño de nata líquida (200cc)
-Una pizca de canela
-Unas gotas de esencia de limón.
-Azucar y agua para caramelizar el molde.
Empezamos por caramelizar el molde. Yo utilicé un molde de plum-cake, en el que hice el caramelo (más bien ligero) directamente sobre la vitrocerámica. Supongo que se puede hacer en el microondas, pero como no lo he hecho nunca, preferí ir sobre seguro.
Luego toca trocear el roscón en cubitos, y ponerlos a remojar en un bol con leche (no medí la cantidad, como un vaso, suficiente para que se empaparan bien) y una cucharada de azúcar.
Mientras se empapa el roscón, en otro bol batimos los huevos y los mezclamos con la nata y el azúcar. Yo le añadí unas gotas de esencia de limón y una pizca de canela.
Cuando el roscón está bien empapado, se saca con una espumadera (para escurrir la leche sobrante) y se echa en el bol en el que tenemos la mezcla de huevos y nata. Se remueve bien y se vierte en el molde caramelizado, igualandolo con una cuchara si sobresalen trozos de roscón.
Según la receta de Malu, se mete en el microondas, con los siguientes tiempos (para un microondas de 850W):
5 minutos al máximo, 850w
3 minutos a 600w
1 minuto a 450w
3 minutos a 850w
Mi microondas es de 800W y me dió la sensación de que el centro no estaba bien cuajado, porque a medida que iban pasando los minutos, el pudin iba subiendo, empezando por los bordes, pero el centro seguía un poco hundido, así que le puse 2 minutos más a máxima potencia. Y quedó perfecto. Con un poco de nata montada... inmejorable. Bueno sí, para la próxima vez a ver si me sale con un poco más de caramelo, que me quedé un poco corta.

Vi esta receta en http://lauradeliciosastentaciones.blogspot.com/ y no pude resistirme a probarla. Un bizcocho que se hace en 3 minutos en el microondas, con mínimas cantidades de ingredientes, con lo cual pensé: "bueno, si sale mal, no se pierde gran cosa, que tampoco es cuestión de andar tirando la comida a lo tonto". Pues mira, es una receta fantástica para darse un homenaje o simplemente quitarse un capricho de chocolate de la forma más fácil y rápida. Y sale riquísimo.

Ingredientes:
- Un huevo (pequeño o mediano)
- 4 cucharadas soperas de harina
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 2 cucharadas soperas de cacao puro sin azúcar
- 3 cucharadas soperas de leche
- 3 cucharadas soperas de aceite de girasol
- La punta de una cucharilla de levadura Royal
- Un poco de canela o vainilla (opcional).
He visto varias versiones de esta receta, y en algunas ponía que el huevo fuera pequeño, y en otras que las cucharadas fueran rasas. Pues bien, yo le puse un huevo mediano y las cucharadas colmadas pero tampoco demasiado. Si el huevo es pequeño quizás le vaya mejor cucharadas rasas, por guardar la proporción en los ingredientes.
La elaboración es sencillísima: mezclamos bien con un tenedor todos los ingredientes en una taza (o un mug de los de desayuno, mirad el mío de Donald qué mono). Y metemos al microondas tal cual, 3 minutos a máxima potencia (1000w). Dejamos reposar dentro del microondas otros 5 minutos. Se saca, se vuelca en un plato y listo.
La foto del bizcocho fuera de la taza no quedó muy allá, pero os la pongo para que lo veais fuera del "molde". Se inclina peligrosamente ¿eh? ja, ja, ja... También podeis ver como queda cortado en "porciones" y con nata y sirope, mi complemento favorito para este bizcocho.



AVISOS "IMPORTANTES":
- Al minuto de meterlo al microondas la masa empieza a subir que parece que va a explotar, y de hecho sube varios centímetros por encima del borde de la taza. Bueno, yo lo he hecho ya 3 veces y doy fe de que no explota, aunque es para verlo. Luego se baja un poco, pero no dejéis de mirar como sube si decidís hacerlo. Eso sí, he visto por ahí la foto desastre de alguien que usó una taza demasiado pequeña... y acabó medio bizcocho pegado en el plato del microondas.
- Si la potencia del microondas es menor (como el mío, que es de 800w) es mejor poner también 3 minutos, porque si alargamos el tiempo el bizcocho queda demasiado seco.
Yo leí esa advertencia en el blog de Laura y pensé: "ya, esto no se hace en tres minutos ni de c..." así que decidí "yo voy a ponerle un minuto más para asegurarme de que cuaja." Y claro, me quedó seco. Estaba bueno, pero seco. Eso me pasa por incrédula, pero claro, cuando una usa el microondas para calentar la leche del desayuno, recalentar la comida y poco más, no se imagina que un bizcocho se pueda hacer tan rápido. La segunda vez lo puse los 3 minutos indicados y quedó buenísimo.
Se puede acompañar con chocolate fundido (es la recomendación que más he leido, pero aún no la he probado), o mi favorito, más fácil imposible: con nata montada en spray y sirope de chocolate. Mmm... me parece que mañana me hago uno para desayunar, que se me están poniendo los dientes largos sólo de pensarlo.
Tengo que agradecer a mi hermana el descubrimiento que ha supuesto esta receta. Ella no es muy dada a la repostería pero se la encontró salseando por internet y le pareció tan fácil que se animó a probarla. Como sabe que a mí me encantan estas cosas me dió a probar sus galletas y me parecieron realmente buenas, así que me pasó la receta y aquí la tenemos, para cualquiera que le apetezca disfrutar de unas galletas riquísimas con el sabor que más le guste en media hora escasa.

LA RECETA no puede ser más sencilla, se compone como su nombre indica, de cinco elementos:
El primero, un huevo, que se echa en un vaso (yo uso de los de plástico desechable) y se marca con un lápiz o un rotulador el volumen que ocupa. Se pone en otro recipiente aparte y seguimos, usando el vaso para tomar la misma medida del resto de los ingredientes, la misma cantidad de todos.
Preparamos una medida de harina y otra de azúcar, y mezclamos estos dos ingredientes en un bol. Le ponemos una pizquita de sal y añadimos el huevo ligeramente batido. A continuación medimos otro tanto de aceite de girasol, y lo añadimos a la masa poco a poco, como en tres tandas, yo lo mezclo con varillas manuales.
Y por fin, el Quinto Elemento, que puede ser casi cualquier cosa, lo que más te apetezca en ese momento. Yo las primeras las hice con chocolate rallado y unas gotas de esencia de vainilla, y casi diría que son las mejores.
Cubrimos la bandeja del horno con papel de hornear y echamos la masa con una cucharita, no mucha cantidad de cada vez, una cucharadita de postre colmada está bien. La masa queda bastante líquida y además se "aplana" aun más hasta que se empieza a hornear, por lo que si ponemos mucha cantidad y no separamos suficientemente los montoncitos, se acabarán juntando las galletas. Se meten en el horno precalentado a 180 durante 15 minutos aproximadamente, hasta que los bordes se doren ligeramente.
Nada más sacarlas del horno hay que "despegarlas" de su sitio mientras están aún blandas. Yo les paso la punta de un cuchillo para soltarlas. En un par de minutos ya se pueden retirar de la bandeja porque enseguida se endurecen al enfriarse.
Y listo. Entre precalentar el horno, preparar la masa, hornear y enfriar, media hora escasa. Si el huevo es pequeño sale la cantidad justa para una bandeja.
Hasta ahora he probado todas estas variedades:
- DE CHOCOLATE NEGRO Y ESENCIA DE VAINILLA

Buenísimas. Yo rallé el chocolate con un rallador grueso, y le eché unas gotas de esencia porque me gusta el sabor a vainilla. Fueron un exitazo.
- DE CACAHUETE:

Les puse cacahuetes troceados finos con un cuchillo, pero no medí la cantidad, sino que calculé a ojo, y me quedé quizás un poco corta, así que el sabor era bastante tenue, pero estaban muy buenas.
- DE MUESLI DE CHOCOLATE:

Si, muesli de chocolate del de desayuno. En Alcampo lo venden a granel, y cuando lo vi, pensé ¿y para las galletas del quinto elemento? Y salen realmente deliciosas, ese puntito crujiente es genial, aunque tuve la prudencia de desmigar un poco el muesli con el dorso de una cuchara porque había "tropezones" demasiado grandes...
- DE MANZANA Y CANELA:

Aunque en la receta original decía que se podían hacer con fruta fresca, tengo que reconocer que éstas no me gustaron demasiado. Les puse manzana rallada y una pizca de canela, pero si la masa de por si ya es líquida, con la manzana queda aún más líquida, y cuando se hornean, a pesar de estar casi quemadas por los bordes, el centro aún se queda blando, el sabor es bueno, pero la textura parece como si estuvieran a medio cocer.
- DE NUECES Y VAINILLA:

Estas las he hecho hoy mismo. Unas nueces troceadas pequeñitas y unas gotas de vainilla. Esta vez sí he medido la cantidad de nueces con el vaso, y han quedado de lujo. Decididamente a estas galletas les va estupendamente el elemento "crujiente".
Pues esto es todo por ahora, pero estoy segura de que habrá nuevas entregas de estas galletas. El abanico de posibilidades es casi infinito, y ya tengo en mente nuevos sabores que estoy deseando probar.
Animaos a hacerlas porque son sencillísimas y salen buenas a mas no poder.
Os dejo el enlace de donde mi hermana las sacó, para quien lo quiera ver:
http://www.recetasgratis.net/Receta-de-Galletas-del-%22-5%C2%BA-elemento%22--receta-32503.html
Había visto estas galletas en varios blogs, y tenía bastante curiosidad por saber cómo saldrían, aunque mi hijo no es muy amante de las chuches dulces, con lo que tampoco encontraba el momento de probarla porque en mi casa no hay caramelos y además me las iba a tener que comer yo todas (bueno, eso tampoco era tanto problema, ja, ja, ja).
En fin, que casualmente en la Cabalgata de Reyes cogimos caramelos como para hartarnos (y eso que el niño no se los come, pero le hacía tanta ilusión...) asi que alguna forma había que buscar de utilizarlos. Viniendo de los Reyes Magos no es plan de tirarlos, ¿no?

Ayer me puse a hacer galletas de mantequilla de las que uso para decorar con glasa, y pensé: ¿y si en esta misma receta meto los caramelos? Y dicho y hecho. No tiene mucho misterio. Corté la masa para las galletas y con la boquilla más ancha de la manga pastelera hice un agujero en el centro de cada una. Les dí un par de porrazos con el rodillo a unos caramelos de fruta (de los transparentes, sin tropezones) para romperlos en trocitos (con el papel puesto que si no llenáis la cocina de trocitos de caramelo), y sólo hay que poner unos trozos de caramelo en el agujero de cada galleta. Mientras la galleta se hornea el caramelo se funde y hace ese bonito efecto de cristal coloreado.
Yo probé como veis dos tamaños de galleta, y para mi gusto salieron mejor las pequeñas. Como las grandes tardan más en hornearse, el caramelo hervía demasiado rato y se quedaba muy fino. Como las pequeñas se hacen antes el caramelo se funde al mismo tiempo que se hornea la galleta. En algunas se salió un poco del agujero pero supongo que es porque puse demasiado caramelo.
Otra cosa importante: yo siempre horneo las galletas con papel de horno, y la primera galleta casi se me estropea cuando las saqué del horno e intenté despegarla, porque el caramelo aún estaba fundido. Lo que hice fué coger la bandeja de galletas sin moverlas del papel de horno y meterlas cinco minutos en el frigorífico. El caramelo se solidificó enseguida y se despegaron sin problema.
Lo cierto es que quedan bastante buenas (si te gustan los caramelos, claro) y francamente vistosas. Creo que probaré a hacerlas más grandes, con el agujero más grande también y a ver si calculo bien la cantidad de caramelo, que si salen bien quedarán preciosas colgadas del arbol de navidad el año que viene.
¿Qué os parecen?

Tenía hace tiempo esta receta rondando por ahi, y hace unos dias decidí probarla. He estado a punto de catalogar el experimento como fallido, pero bueno, tampoco lo es tanto, me explico:
La receta es bastante sencilla y los cupcakes salen realmente buenos. Antes de empezar a decorarlos se me ocurrió probarlos a ver qué tal estaban y me comí cuatro de tirón. Son realmente jugosos y suaves, como pastelitos, es cierto que no tienen nada que ver con las clásicas magdalenas. Eso sí, también son relativamente húmedos, y aunque vaya pasando el tiempo siguen siendo igual de húmedos, con lo que el fondant se empieza a ablandar al poco rato de ponerlo porque absorbe la humedad del cupcake. Como podéis ver en las fotos, está brillante. Total, que me quedó muy mona la decoración pero al cabo de media hora parecía chicle, con lo que he tenido que quitarla para poder comer los cupcakes. Lástima, con lo contenta que estaba yo con mis rosas, que dicho sea de paso es más complicado hacerlas de lo que yo pensaba.
Conclusión: que estos cupcakes están buenísimos y repetiré la receta pero no para decorarlos con fondant. Seguiremos experimentando.

La receta está sacada de la web www.fiestafacil.com. Ésta es la receta tal como yo la hice:
Ingredientes:
125g de harina de pastelería con levadura
125g de mantequilla reblandecida
125g de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
una pizquita de sal
unas cucharadas (entre dos y tres) de leche
Precalienta el horno a 170º. Bate juntos la mantequilla y azúcar, añade los huevos, luego la harina con levadura, la sal y el extracto de vainilla. Mezcla los ingredientes hasta conseguir una masa suave. Añade un par de cucharadas de leche, y mezcla otra vez para conseguir una masa un poco suelta (con una textura como el ketchup, por ejemplo). Vierte la masa en cestitas de papel en el molde, llenando hasta la mitad aproximadamente, y hornea durante aproximadamente 20 minutos, o hasta que un cuchillo insertado en el centro de una de ellas salga limpio.
Yo creo que las dejé como 5 minutos más pero supongo que eso dependerá de cada horno. Despista un poco porque al contrario que las magdalenas, aunque estén perfectamente hechos, la superficie apenas se dora.
Os animo a probarlos, a mi me encantaron.
El día 26 de Diciembre es el cumpleaños de mi amiga Laura, y este año pensé en hacerle una tarta especial. Anduve un poco como loca por las fechas que son, entre comidas familiares y esas cosas, pero la hice:



Como veréis, tuve que hacer las fotos cuando el fondant estaba todavía húmedo y con restos de azucar glass, me la llevé al trabajo rezando para que estuviera presentable a la tarde cuando había quedado con ella para dársela. A pesar de las prisas de última hora, quedó muy bonita y la sorpresa creo que le gustó mucho.
El bizcocho es un msc de vainilla, relleno de nocilla y bañado de almibar de café con Baileys.
A pesar de que no estoy muy contenta con cómo quedaron las fotos, y el detalle del centro del pastel "roto" con la explosión de estrellas no me quedó tan fino como hubiera querido, las piruletas de estrellas quedaron muy chulas, que tenía muchas ganas de hacerlas. Y tuve que pedirle una para mi hijo que menudo cabreo se agarró porque la tarta no era para él.
Bueno, a ver si la próxima vez me da tiempo a que se seque bien la decoración, que tanto estrés no es bueno, ja, ja, ja...

¡Felicidades Laura!
¡ZORIONAK!
El año pasado por Nochebuena me lancé a llevar un tronco navideño a casa de mis padres, y para ser el primero me salió bastante bien. Quedó muy bonito y a todos les gustó mucho. Este año he hecho dos, uno para Nochebuena y otro para Navidad, para la familia de una parte y de otra, ya sabéis.


El primero iba cubierto y relleno de ganaché de chocolate negro, y el segundo de ganaché de chocolate con leche. Descubrí hace poco chocolate con leche para postres y la verdad es que de los dos ha sido el que más me ha gustado, queda muy suave y rico. Las hojas de acebo y las setas (que sólo se ve el sombrerito rojo porque lo de abajo era blanco y las fotos son pésimas y se confunden con el plato) eran de fondant, y a la primera le puse por encima azucar glacé y a la segunda fideos de chocolate.
Bueno, y os pongo la receta:
Ingredientes:
4 huevos
100g de harina
100g de azúcar
una pizca de sal
Batir las yemas con el azúcar hasta obtener una crema espumosa y blanquecina. Agregar poco a poco la harina tamizada. Montar las claras a punto de nieve firme con la sal e incorporar con movimientos envolventes a la mezcla anterior.
Forrar la bandeja con papel de horno y extender sobre ella la masa preparada. Cocer unos 10 minutos en el horno precalentado a 200º hasta que los bordes se doren ligeramente. Sacar y volcar sobre un paño limpio ligeramente humedecido. Pincelar el papel de horno con un poco de agua fría para despegarlo mejor, y enrollar el bizcocho para que coja la forma, con la ayuda del paño y con cuidado de que no se rompa. Meter a enfriar en el frigorífico como mínimo media hora.
El relleno:
Para la ganaché de chocolate yo utilizo un brick pequeño de nata (de 200ml) y 200g de chocolate para postres.
Trocear el chocolate en un bol. Calentar la nata en un cazo y cuando empiece a hervir retirar del fuego y verter sobre el chocolate troceado. Esperar 5 minutos y luego batir con varillas manuales hasta que se mezcle bien. Dejar enfriar (si hace falta meterlo un rato en el frigorifico) para que espese y coja consistencia.
Una vez fríos el bizcocho y el relleno, desenrollar el bizcocho con cuidado y untarlo con la mitad de crema de chocolate. Enrollarlo apretándolo bien. Con cuidado cortar 2-3 cm de cada lado con un corte oblicuo. Untar un poco de crema de chocolate sobre los trozos apartados y pegarlos a los lados del rollo para simular dos ramas cortadas. Untar toda la superficie con el chocolate restante, y con un tenedor, dibujar estrías imitando la corteza. Decorar con fideos de chocolate y meter al frigorífico hasta poco antes de servir.
En el caso de la decoración de fondant, como no se puede meter al frigorífico, se pone lo más tarde posible, y lo mismo el azucar glacé, que con la humedad se deshace sobre el chocolate. Una vez puesta la decoración de fondant es mejor dejar el tronco en un lugar fresco pero seco, hasta el momento de servirlo.
A mi madre se le ocurrió poner el tronco en el armario del balcón por no ponerlo en el frigorífico, pero a 10 grados y con un 90% de humedad que teníamos anoche, se fundió casi todo el azucar glacé y las hojas de acebo estaban húmedas y brillantes cuando lo sacamos a la mesa. No se estropeó del todo la decoración pero poco faltó. El de hoy se ha quedado en el comedor hasta la hora del postre y estaba perfecto.
Espero que os guste. Yo ya he decidido que voy a sentar tradición en mi familia y a partir de ahora va a ser el postre oficial de la Nochebuena.
¡Felices fiestas!
Esta es la primera receta de galletas que probé. La verdad es que es muy fácil y salen muy buenas, con un sabor muy especial, entre la canela y el azucar moreno. Os recomiendo que las probéis. Yo este año he ido un poco más allá y he montado unas casitas de galleta y glasa. Tengo que perfeccionar la técnica, pero la verdad es que me encanta como quedaron:

Aparte de las casitas salieron bastantes galletas en su versión simple, sin decorar. Os pongo la receta por si os animáis a probarla:
Ingredientes:
450g de harina
125g de azúcar moreno
250g de mantequilla
1 cucharadita de canela en polvo
agua
Disolver el azúcar en un poco de agua (yo suelo mezclarla en un vaso grande, lleno de agua hasta la mitad aproximadamente) y aromatizar con la canela.
Mezclar la harina con la mantequilla ablandada a temperatura ambiente.
Poco a poco agregar el agua azucarada. Amasar bien y formar una bola. Cubrir con film transparente y dejar reposar 30 minutos.
Espolvorear con harina la superficie de trabajo y extender la masa con un rodillo (yo últimamente lo hago sobre un papel de horno, o incluso entre dos papeles, no se pega y es bastante más fácil). Cortar las galletas con un cortapastas, disponerlas sobre una bandeja ligeramente engrasada (yo simplemente la cubro con papel de horno) y cocer en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos.
Así de morenas y bonitas quedan:

Pues aquí mi segundo y tercer intento de decorar galletas. Todavía no le he cogido del todo el truquillo a esto de la glasa, pero bueno, ni tan mal. Quedan bastante monas, y a mi hijo le encantan.
Éstas las hice hace un par de semanas, pero apenas unas poquitas llegaron a la foto:

En las de campanas, aunque no se aprecie bien, la glasa blanca no me quedó con muy buena consistencia, así que lo disimulé echandole azucar, y por cierto, quedó genial.
Y éstas las hice ayer. La glasa blanca del segundo delineado no me salió tan firme como debiera, se nota sobre todo en las estrellas de nieve, pero no quedaron mal del todo. Se me ocurrió ponerles un poco de "nieve" a algunos arbolitos para probar, y mi hijo me obligó a ponerles a todos. La verdad es que quedaron bastante graciosos, aunque a ver si para la próxima me quedan más finos...

Ésta vez le puse a la glasa esencia de limón en vez de vainilla, y la verdad es que están igualmente buenas. Y me gusta el color que les da el colorante en pasta, mucho mejor que el líquido. ¿Qué os parecen?
Esta es una tarta que me llamó la atención en cuanto la vi, y tenía muchas ganas de hacerla. Hace unos dias preparé los ratoncitos con unos restos de fondant que tenía guardados en el frigorífico, y por fin, este fin de semana saqué un ratito y la hice.

El bizcocho es un msc de canela relleno de nocilla, y la decoración de fondant de nubes. Me costó un poco arreglar bien el fondant sobre todo en el trozo pequeño de "queso" porque quedaban algunas arruguitas. Aun asi en general me gustó el resultado. Estoy ya pensando en la siguiente ocasión para seguir practicando.
Esta es la foto del corte (ya falta un ratoncito porque a mi hijo le faltó tiempo para echarle mano).

Llevaba unos dias dandole vueltas a la cabeza, y éste es el resultado.

¿Qué me podía pasar después de llevar semanas encontrando "experimentos" y "reciclajes" de todo tipo en mis blogs de repostería favoritos? Pues que al final también a mi me ha entrado la fiebre del "reciclaje". ¿Y qué pasa cuando una abuela le da a su nieto una galleta de barquillo de nata y el niño (léase mi hijo) le dice que qué buena está? Pues que la abuela empieza a comprar paquetes de galletas de barquillo para el niño, y al niño no se le vuelve a ocurrir ni mirarlas, con lo que un día miro el armario y resulta que hay tres paquetes de galletas de barquillo de nata sin empezar.
Hace un par de meses hice un experimento con bizcobolas y la verdad es que me encantó, así que cuando ví los paquetes de galletas en el armario pensé que podía hacer algo así, pero la textura de estas galletas no tiene nada que ver con el bizcocho, por lo que el resultado no se parece ni de lejos a las bizcobolas. Probé a triturarlas y mezclarlas con leche condensada, pero el resultado era demasiado dulzón. Aún así me recordaba remotamente a algo delicioso... los bombones de Ferrero Rocher. Así que descarté la leche condensada y probé a mezclarlas con Nocilla hasta hacer unas bolitas más o menos manejables. Las metí un rato en el frigorífico para que se endurecieran y luego las bañé en chocolate fundido, mitad de cobertura, mitad chocolate con leche. Tengo que perfeccionar el baño de chocolate porque quedaría mejor si fuera un poco más fino, pero el resultado es buenísimo. Las puse en unas capsulitas doradas que encontré en el "Todo a cien" y me quedaron monísimas.
Ahí tenéis las galletas de barquillo, convertidas por arte de magia en unos deliciosos bombones crujientes.
Para el experimento sólo he gastado medio paquete de galletas, pero creo que a lo largo de las navidades van a caer los dos paquetes y medio restantes...

No es la primera vez que hago galletas pero sí la primera que me atrevo a decorarlas con glasa. Salseando por ahí encontré un magnífico tutorial en El Rincón de Beatriz junto con la correspondiente receta de galletas, y me decidí a probarla. La decoración es un tanto precaria porque hasta ahora sólo tengo colorantes líquidos, y el color queda muy pastel, pero a mi hijo le encantaron, se las comió en un pis-pas. Apenas me dio tiempo de sacar una foto con unas cuantas de muestra (y eso que me salió cantidad como para dar y regalar). La receta es un poco trabajosa pero quedan realmente deliciosas, merece la pena. Os animo a probarlas.
INGREDIENTES:
250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. azúcar glass
1 huevo XL a temperatura ambiente
650 gr. harina tamizada
1 chorrito de leche para ligar la masa
Aroma al gusto del consumidor (yo les puse de vainilla)
Como la receta original no es mía, os pongo la dirección para que veáis como se hace.
http://elrincondebeatriz.blogspot.com/2009/05/galletas-decoradas-i-la-masa.html

Podría decir que es mi primera tarta fondant, aunque en realidad es la tercera. Me explico. En Septiembre o así descubrí el Blog de Morgana y su paso a paso del fondant de nubes, y decidi probarlo. Hice una mini-tarta con forma de paquete de regalo, cubierta de fondant y con un lazo. Me pareció dulzona pero muy adecuada sobre todo para tartas infantiles por el gran potencial decorativo que tiene.
El cumpleaños de mi sobrino Oskitz es a primeros de noviembre y está encandilado con Bob Esponja, así que le propuse a mi hermana hacerle la tarta de cumpleaños de Bob Esponja. Aceptó encantada, y empecé a recopilar dibujos para guiarme. Quería hacer una prueba antes para asegurarme, pero si mi hijo la veía con antelación corríamos el riesgo de que le estropeara la sorpresa a su primo, así que en los días previos preparé la cobertura y dos días antes hice un pequeño bizcocho cuadrado y lo decoré a escala (aunque con menos detalle) de cómo quería que fuera la tarta definitiva.

A mi hijo le encantó. El día del cumpleaños me pasé toda la mañana decorando la dichosa tarta. Por el momento sólo tengo colorantes líquidos así que me las apañé con regaliz negro para los ojos, las pestañas y el cinturón, y regaliz rojo para la corbata, ya que es imposible conseguir esos colores con los colorantes que yo tengo. El pantalón y los zapatos quedaron muy bien con fondant de chocolate.
La tarta está formada por tres bizcochos cuadrados, uno sobre otro, y el tercero cortado por la mitad a lo largo y puesto una mitad sobre otra, para que la tarta fuera rectangular. El relleno era ganaché de chocolate (quedó buenísimo, por cierto, y como queda más cremoso que el chocolate sólo con mantequilla no hizo falta emborrachar la tarta, la verdad es que no somos mucho de bizcochos borrachos). Para pegar el fondant a la tarta utilicé mermelada de fresa, rebajada con agua y pasada por la batidora para evitar “tropezones” sobre todo por los niños.

Ahí teneis el resultado. Mi sobrino abrió una boca como un buzón de correos con la sorpresa, le encantó. Y los amigos de mi hermana no paraban de decir “¿de verdad la has hecho tú? Pero si parece comprada…”
No veais qué orgullosa me sentí.
Ya estoy pensando en qué voy a preparar para el próximo cumpleaños.

Mi segunda tarta decorada, para el 4º cumpleaños de mi hijo. Después del castillo del año anterior tenía claro el tema, ya que sus dos juegos favoritos son los caballeros y los piratas. Él quería además que fuera “La Perla Negra” de la película “Piratas del Caribe”. Una vez más, en www.coolest-birthday-cakes.com encontré ideas incluso de cómo cortar el bizcocho.

Como no ibamos a ser muchos y tampoco quería que el barco fuera excesivamente grande hice un bizcocho cuadrado con mi receta básica, lo corté por la mitad a lo largo y luego como se ve en la foto. Les di un poco de forma a la proa y a la popa, pegué todas las piezas con chocolate fundido con mantequilla a modo de relleno y lo cubrí con cobertura de chocolate negro con mantequilla mezclado con chocolate con leche a partes iguales para que no quedara tan oscuro. Al estar el bizcocho recortado las migas se pegaban un poco a la cobertura pero al hacer estrías con un tenedor, el efecto “grumoso” que daba al principio se convirtió en un efecto “madera vieja” de lo más apropiado. Las velas las hice con brochetas de madera y cartulina negra, y hasta encontramos un pirata de Playmobil con un notable parecido a Jack Sparrow. Le puse unos detalles de chocolate fundido: unas barandillas y unos tablones en el barco (se extiende chocolate fundido en un papel de horno y se mete al frigorífico, y antes de que se enfríe del todo se cortan tiras con un cuchillo, y luego se pega en la forma deseada con una gota de chocolate fundido y se vuelve a enfriar en el frigorifico). La barandilla curva está hecha con manga pastelera sobre papel de horno. Los cañones son barquillos cortados por la mitad y pegados al barco también con chocolate.
Tuve la tarta en el frigorifico (sin montar las velas) hasta el último momento, ya que tenía miedo de que con el calor se me estropeara. Vosotras podeis juzgar el resultado, pero a mi hijo y a mis sobrinos les encantó, estaba buenísima y todos los mayores se quedaron también muy sorprendidos del resultado (y del curro que me había pegado).

Y mi marido , que el año anterior había querido comprar una tarta “por si me salía mal” se llevó al trabajo fotos de la tarta para enseñarles a sus compañeros lo chula que había quedado.
Mi primera tarta temática-decorada la hice para el 3º cumpleaños de mi hijo. Ya entonces le encantaban los castillos y los caballeros así que pensé hacerle una tarta especial para su fiesta de cumpleaños. Busqué en Internet imágenes que me sirvieran de muestra y encontré la web www.coolest-birthday-cakes.com, que tiene todo tipo de tartas temáticas caseras, la mayoría realizadas por mamás con mucha ilusión pero con distintos niveles de maña y experiencia. Y lo cierto es que ver que todas las tartas no salen “perfectas” también relaja y anima a intentar que la tuya salga por lo menos presentable.

La verdad es que a pesar de que mi marido quería que fuéramos al Alcampo a comprar una tarta “por si me salía mal” (¡hala, toma ánimos y confianza!) la tarta salió por lo menos bastante bonita, al homenajeado le encantó, que era lo importante y además estaba buenísima y no quedaron ni las migas.
La base son dos bizcochos (de mi receta de bizcocho de manzana pero obviamente sin manzana) rellenos de chocolate fundido al baño maría con mantequilla, y cubiertos con chocolate blanco fundido también con mantequilla. Hice las cuatro torres horneando la masa de bizcocho en unos moldes de silicona para muffins y recortando un poco el sobrante, y las cúpulas son conos de helado pegados en las torres con chocolate blanco. La puerta, ventanas y detalles del castillo, así como las letras de la felicitación están hechas con uno de esos tubos de sirope para escribir. Y hasta tenía puente levadizo, hecho con una galleta de barquillo para helados. Unas bolitas de chocolate alrededor le pusieron el toque final. Siento que las fotos no sean muy buenas, espero que se vean lo suficiente.
Hubo una segunda tarta castillo, que fue la que llevó al colegio para celebrar su cuarto cumpleaños, el verano pasado. No tiene tantos detalles porque no tenía mucho tiempo (tenía que hacer también la tarta para la fiesta en casa), pero él se la llevó al cole tan orgulloso. Además me llevé el trabajo extra de buscar una receta de bizcocho sin huevo porque uno de los niños de su clase es alérgico. Os la pongo porque a pesar de que me habían dicho que no subía bien y tal, para mi gusto el bizcocho quedó muy bueno, apenas se notaba diferencia (obviamente hice una prueba en casa la semana anterior, no me parecía bien dejar los “experimentos" para el último momento). El relleno y la cobertura, igual que el primero.
BIZCOCHO SIN HUEVO:
La medida se toma con el envase del yogur que se utiliza.
1 yogur natural (o sabor a limón, yo lo puse natural)
4 medidas de harina (yo utilizo Bizcochona, que lleva levadura incluida)
2 medidas de azucar.
1 medida de aceite de oliva
1 medida de leche
1 sobre de levadura (si la harina no la lleva)
ralladura de medio limón
Tenerlo en el horno de 45 a 60 minutos. Comprobar con un pincho de cocina si está hecho (cuando el pincho salga seco).

Por fin estreno mi blog. Y qué mejor manera de empezar que por el principio, ¿no? Pues bien, esta es la receta con la que me inicié en el mundillo de la repostería y la verdad es que me encanta porque es muy fácil y siempre sale bien. Por otra parte el bizcocho es muy similar al MSC (Madeira Sponge Cake) que aparece en otros blogs como receta base para muchas tartas, por lo que además es muy versátil.

En cuanto la hice un par de veces se convirtió en mi especialidad. Además, a mi marido le encanta la tarta de manzana, y ésta debe de ser sin duda, su versión más sencilla.
Ingredientes:
- 200 gr. de azucar
- 200 gr. de mantequilla
- 4 huevos medianos
- 300 gr. de harina con levadura (Bizcochona)
- 1 limón
- 2 o 3 manzanas, según el tamaño
- Mermelada de melocotón o albaricoque
En primer lugar lavamos y secamos bien el limón, lo rallamos y exprimimos el zumo. Pelamos y descorazonamos las manzanas, las cortamos a la mitad y las cortamos en gajos finos, los ponemos en un bol y rociamos con el zumo de limón para que no se ennegrezcan. Precalentamos el horno a 180º.
Y empezamos con el bizcocho. Batimos la mantequilla (a temperatura ambiente) con el azucar. Añadimos los huevos de uno en uno y batiendo bien. A continuación la harina con levadura, tamizada. Yo, como no tengo tamiz utilizo un colador grande. Una vez todo bien mezclado echamos la ralladura de limón para aromatizar.
Preparamos un molde untandolo con mantequilla y enharinandolo, y vertemos la masa. Queda bastante densa, así que yo la echo a cucharadas procurando que quede uniformemente repartida. Ahora colocaremos por encima los gajos de manzana por hileras, ligeramente acaballados unos sobre otros, y al horno 30 minutos.
Pasado ese tiempo sacamos la tarta del horno y pincelamos la superficie con mermelada. Si la mermelada es muy gorda se puede aclarar templandola al baño maría con un poquito de agua. Metemos al horno otros 15 minutos.
Y ya está. Solo queda sacar y dejar enfriar.
La única foto que tengo es de un cumpleaños, por lo que no se aprecia bien del todo, pero os podeis hacer una idea. Animaos a probarla y ya me contaréis.